El Juzgado Segundo Penal del Circuito de Cartagena profirió un fallo absolutorio a favor de Pedro José Polo Terán, reconocido comerciante en Santa Rosa de Lima, quien enfrentaba acusaciones por presuntos delitos de abigeato, falsedad marcaria y uso de documento falso.
Este veredicto marca el cierre de un proceso judicial que se extendió durante cinco años en Cartagena, tiempo en el cual el ciudadano sostuvo su inocencia frente a las imputaciones. La decisión judicial, según la información revelada, no encontró elementos probatorios suficientes para desvirtuar la presunción de inocencia del acusado, lo que resultó en su completa absolución.
Durante este lustro, Polo Terán soportó las consecuencias de una acusación que transformó su vida. Fue objeto de investigación, recibió señalamientos públicos e incluso experimentó la privación de su libertad. Sin embargo, afirmaba siempre su inocencia en relación con un caso de abigeato.
La resolución judicial, por lo tanto, estableció un desenlace diferente a la situación que marcó su existencia durante un largo periodo. Esta determinación finalizó un proceso que trascendió los estrados judiciales y afectó la tranquilidad de su familia y su buen nombre.
La defensa, bajo la dirección del abogado Juan Fernando Figueroa Sierra, señaló presuntas inconsistencias dentro de la formulación de la acusación. Los detalles presentados por la defensa resultaron determinantes para el fallo absolutorio del juzgado.

¿Por qué acusaron a Pedro José Polo Terán?
La investigación se originó por la desaparición de 193 reses, un hecho ocurrido entre el 1 y el 9 de noviembre de 2019. Sin embargo, los testimonios que supuestamente vinculaban al ciudadano de Santa Rosa de Lima mencionaron entregas de 45 y 46 reses que, según los relatos, tuvieron lugar en junio del mismo año.
El análisis de las pruebas y testimonios reveló que el total de animales en cuestión sumaba 91, es decir, 102 reses menos de las 193 denunciadas originalmente. Además, las fechas de las supuestas entregas de ganado diferían de las indicadas en la denuncia inicial.
Un elemento adicional relevante surgió durante el juicio: de acuerdo con lo expuesto ante el tribunal, el propio denunciante manifestó que en ningún momento señaló directamente a Pedro José Polo Terán como el responsable de los hechos.
La defensa presentó una certificación del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), identificada con el radicado No. 16211100033 del 5 de febrero de 2021. Este documento, según la información oficial, confirmó que Pedro Polo Terán no registraba predios a su nombre ni poseía Guías Sanitarias de Movilización Interna relacionadas con el traslado investigado hacia la finca Villa Inés, ubicada en San Marcos.
Las inspecciones realizadas por las autoridades en el marco de la investigación tampoco encontraron ganado ni documentación que demostrara su participación en los hechos imputados.
En sus alegatos finales, el abogado Juan Fernando Figueroa Sierra sostuvo que las pruebas presentadas durante el juicio carecían de elementos directos, técnicos o documentales suficientes para vincular a su defendido con los delitos investigados.
La defensa también solicitó la compulsación de copias para que las autoridades competentes determinen si existen méritos para investigar las actuaciones de Manuel Guevara y Fernando Guevara en relación con el caso.

El impacto de Pedro Polo Terán luego de haber sido acusado
Para Polo Terán, esta decisión judicial representa más que el simple cierre de un expediente. Después de cinco años de defensa, pretende recuperar la tranquilidad y comenzar el proceso de reconstrucción de su buen nombre y honra.
Fueron cinco años de constantes señalamientos, incertidumbre y diversas consecuencias para él y su círculo familiar. Hoy, Pedro José Polo Terán cierra este capítulo de su vida con la certeza de su absolución y con su presunción de inocencia plenamente intacta, un lustro después de que la justicia resolviera a su favor.
