La artritis psoriásica es un tipo de artritis que se desarrolla en algunas personas que sufren de psoriasis, afección crónica de la piel que se caracteriza por la presencia de trozos de piel gruesa y enrojecida, a menudo salpicados por escamas blancas y secas. Esta enfermedad puede producir dolor e hinchazón en las articulaciones, similar a lo que ocurre en la artritis reumatoide. Cualquier articulación puede afectarse y el dolor oscila entre leve y grave. Tanto en la psoriasis como en la artritis psoriásica, se puede ver que los síntomas se exacerban, luego ceden y después rebrotan.
“Las personas que sufren de artritis psoriásica generalmente se desgastan con la comezón y el dolor crónico que acompaña a ambas enfermedades. A pesar de que no exista cura, hay tratamientos eficaces que pueden servir para aliviar los síntomas e incluso prevenir más daños articulares. Cuanto más rápido empieza la terapia, menos tiempo tiene la enfermedad para avanzar y causar daños permanentes en las articulaciones”, explica la doctora April Chang-Miller, especialista en reumatología de Mayo Clinic.
¿Cuáles fármacos usar y durante cuánto tiempo?
Varios medicamentos empleados en la artritis reumatoide también pueden usarse en la artritis psoriásica y algunos de ellos incluso sirven en la psoriasis.
Depende de cuán molestos sean los síntomas, se determina cuáles de deben usar y cuánto tiempo, cuán bien funcione estos y cuáles sean los posibles efectos secundarios.
“Es probable que necesite intentar con varios fármacos diferentes, pero tenga presente que la mayoría de personas logra encontrar alguno que funciona” expresa Chang.
Algunas opciones
* AINES: Cuando los síntomas son leves, los antiinflamatorios no esteroides (AINES) pueden funcionar para aliviar el dolor y reducir la inflamación. Dentro de estos, de venta sin fórmula médica están el ibuprofeno y el naproxeno sódico; los más fuertes están disponibles solamente bajo prescripción.
* Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME): Estos fármacos pueden aliviar el dolor, al igual que ralentizar el avance de la artritis psoriásica y salvar de daños permanentes a las articulaciones y otros tejidos.
* Inmunosupresores: Estos medicamentos actúan para apaciguar el sistema inmunitario que está fuera de control en la artritis psoriásica.
* Inhibidores del factor de necrosis tumoral alfa (TNF alfa): Esta es una sustancia antiinflamatoria producida por el mismo cuerpo. Los inhibidores del TNF alfa bloquean esa sustancia y ayudan a reducir el dolor, la rigidez y la hinchazón en las articulaciones.
“En el caso de articulaciones demasiado hinchadas debido a la artritis psoriásica, inyectar un esteroide directamente en la articulación puede aliviar rápido la inflamación. Cuando la articulación se encuentra gravemente dañada, una alternativa puede ser la cirugía para reemplazarla por una artificial. Los medicamentos tópicos pueden ser muy eficaces para disminuir la comezón propia de la psoriasis y reducir las placas de piel engrosada” explica la especialista.
Consumir alcohol puede empeorar la piel y disminuir la eficacia del tratamiento.
Medidas para sobrellevar la artritis psoriásica
Hacer más actividad física puede ayudar al cuerpo a liberar las endorfinas que hacen que uno “se sienta bien”. El ejercicio realizado de forma regular promueve la relajación y puede mantener la flexibilidad de las articulaciones.
Cero estrés
El estrés y la ansiedad pueden empeorar la psoriasis y complicar el dolor crónico. Tomar medidas para aliviar el estrés, tal como la terapia de visualización, la biorretroalimentación o la meditación, puede permitir sobrellevar las variaciones diarias de los síntomas de ambas afecciones que son la comezón y el nivel de dolor. Reducir el estrés también puede colaborar a que el tratamiento funcione mejor.
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