La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio, uno de los principales componentes de los huesos. La vitamina D también juega un rol en su sistema nervioso, muscular e inmunitario.
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Explertos de MedlinePlus, el servicio de información en línea de la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU., podemos obtener vitamina D de tres maneras: a través de la piel, en la dieta y en suplementos. Nuestro cuerpo produce vitamina D naturalmente después de exponerse a la luz del sol, pero demasiada exposición al sol puede envejecer la piel y causar cáncer de piel.
Hay algunos alimentos que la contienen: pescados grasos como el salmón y el atún; hígado de res, queso, hongos y yema de huevo. También la puedes obtener de alimentos fortificados, busca en las etiquetas de los alimentos para saber si tiene vitamina D. Algunos de los que regularmente la contienen son la leche, cereales de desayuno, jugo de naranja y otros productos lácteos como el yogur.
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Pero, ojo: demasiada vitamina D puede ser perjudicial. Los signos de toxicidad por vitamina D incluyen náuseas, vómitos, falta de apetito, estreñimiento, debilidad y pérdida de peso. Su exceso también puede dañar los riñones y elevar el nivel de calcio en la sangre. Los altos niveles de calcio en la sangre (hipercalcemia) pueden causar confusión, desorientación y problemas del ritmo cardíaco. La mayoría de los casos de toxicidad ocurre cuando alguien toma demasiados suplementos de vitamina D. Hay que decir que el exceso de exposición al sol no causa intoxicación por vitamina D porque el cuerpo limita la cantidad que produce.
