En Colombia, los casos de VIH crecen año tras año. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud en su boletín epidemiológico de noviembre de 2019, en dicho año, más de 14 mil personas entraron al sistema de vigilancia por esta enfermedad.
Al comparar el mismo periodo de 2018, se evidencia un aumento del 16,4% con una tasa de incidencia de 26,6 casos por 100.000 habitantes.
Respecto al comportamiento a nivel nacional por entidad territorial, se observa que el Quindío es el que tiene la mayor tasa con 43,9%, seguido de Barranquilla 41,4% en el departamento del Atlántico y el tercero en Risaralda con 40,9% casos por 100.000 habitantes.
Los grupos de edad en donde se presentan la mayoría de casos, se encuentran los de 25 a 34 años con un 37,1% y los de 15 a 24 años con un 24,8%; y los hombres los más afectados con el 81,4%.
De acuerdo con Alejandro Sarmiento, líder científico de Bodytech, las personas con VIH pueden y deben hacer ejercicio, ya que éste tiene un efecto a nivel del sistema inmunológico, aumentando las defensas y previniendo el riesgo de infecciones.
De acuerdo con la condición de salud de la persona es recomendable que realice ejercicio de fuerza de dos a tres veces a la semana para evitar la pérdida de músculo que puede presentarse como consecuencia del tratamiento.
Gracias a las sensaciones de bienestar y alegría que produce el ejercicio es ideal para subir el ánimo, la motivación y energía con relación a la vida.
En algunos casos realizar actividad física está contraindicado, especialmente si la persona tiene síntomas de gripa, gastroenteritis o si en el último resultado, las defensas están muy bajas. En estos casos es imprescindible contar con la opinión médica para reanudar la practica del ejercicio.
