¿La buena crianza hace mejores a lo seres humanos? Esa es una pregunta que tendemos a hacernos luego de experimentar los conflictos de la adultez. Para expertos, la palabra clave es la disciplina, esa que muchas veces falta en el hogar y que es tan indispensable para la vida en sociedad. “La disciplina es la forma de inculcarle a los niños y niñas las normas, reglas y patrones alineados con su bienestar en presente y a futuro y su desarrollo en un contexto social, llevándolos a ser responsables de sus actos y a autocontrolarse”, dice Yanelis Rimon, del programa de Licenciatura en Educación Infantil de Areandina.
Sobre disciplina familiar, la revista Redaly explica que las acciones han de ser entendidas como medidas normalizadas cuya finalidad debe ser fundamentalmente reconstruir, consensuar y elaborar normas específicas, fijando los objetivos y diseñando las técnicas y estrategias que permitan la convivencia efectiva de todos los miembros de la familia.
¿Qué aconsejan?
1. Ejemplo de los padres: Es la mejor técnica de disciplina positiva. Los niños y niñas imitan todas las conductas que les llaman la atención, por ello, los padres deben actuar desde la coherencia y educar basados en el ejemplo.
2. Poner límites: Es importante que cuando se establezcan límites con los hijos, los padres se ciñan a ellos, es decir, estos no son negociables, de lo contrario los niños no lo tomarán en serio y recurrirán permanentemente a faltas ante sus padres.
3. Enseñar con paciencia: Se les debe inculcar sus derechos y obligaciones para que ellos tengan herramientas para saber lo que pueden hacer y asuman las responsabilidades de lo que deben hacer. Esta enseñanza se debe dar a través de conversaciones que lleven a que los menores encuentren soluciones ante problemas.
4. Aplaudir y exaltar los buenos actos: Elogiar las acciones que el niño o la niña realiza de manera acertada, le ayudará a reforzar las conductas que debe repetir.
5. Dar rutinas: Establecer normas, reglas, y patrones a seguir que no deben entrar en negociación, como lo es recoger sus juguetes, mantener el orden en casa, respetar a las personas, etc.
6. Permitir la autonomía: En vez de imponer las reglas, es importante hacerles ver qué está bien o mal y permitirles tomar sus decisiones; con ello haremos que el niño o la niña tenga conciencia de lo que hace y asuma sus responsabilidades y evitaremos que obedezcan sin entender por qué. ¿Te gustaría recibir en tu celular las noticias más importantes del día? Da clic aquí y escríbenos a Whatsapp.
