Imagina que estás en el parque con tu hijo jugando y comiendo golosinas, de repente comienzas a ver que se toca el pecho, intenta a hablar, pero no le sale la voz y se pone pálido de un momento a otro, ¡se está atragantando!, no sabes qué hacer e intentas buscar en una solución, decides ver en el teléfono, ¡pero no tienes tiempo para ver videos de primeros auxilios en YouTube! La información precisa puede ser la diferencia entre un final feliz o un desenlace fatal para esta historia. Lea aquí: Primeros auxilios en el hogar: seguridad y tranquilidad
La escena le puede pasar a cualquiera y si no que lo diga el médico Daniel Vargas, una hija suya vivió algo parecido hace años. Él cuenta que cuando iniciaba los estudios de su especialización en Anestesiología y Reanimación en San José de Costa Rica, su hija, entonces de diez meses, se llevó a la boca accidentalmente un tornillo pequeño que recogió del suelo. “Afortunadamente, mi esposa, que había realizado un curso de reanimación, actuó de manera inmediata y eso le salvó la vida”, recuerda el doctor Vargas.
Generalmente, a los adultos les ocurre por comer trozos de carne muy grandes o cualquier alimento, mientras que en niños pasa por ingerir cuerpos extraños como monedas, dados, pilas pequeñas, bolitas de cristal, en general, cualquier objeto que se lleve a la boca puede atragantar y asfixias, nos explica el anestesiólogo. Le puede interesar: Recomendaciones para asistir a su mascota en caso de emergencia
