El dolor de cabeza es una de las molestias físicas más frecuentes entre quienes han vivido un sismo.
Luego un sismo o temblor de tierra, las personas pueden experimentar una variedad de malestares, tanto físicos como emocionales. Estos malestares pueden ser causados directamente por el evento (como lesiones debido a la caída de objetos) o pueden ser respuestas psicológicas al trauma vivido. Aquí te detallamos algunos de los posibles malestares:
En cuanto a los factores físicos, podríamos enumerar:
Lesiones. Pueden ir desde raspaduras y cortes menores hasta fracturas o lesiones más graves si una persona fue golpeada por objetos que caen o si se encontraba dentro de un edificio que colapsó. Lea: Por miedo al sismo, mujer murió al lanzarse de una ventana en Bogotá
Dolores de cabeza. Pueden ser provocados por la tensión y el estrés post-traumático.
Fatiga o agotamiento. Puede ser el resultado del esfuerzo físico durante el sismo, o debido al estrés y la tensión posterior.
Problemas estomacales. Como náuseas o diarrea, comunes en situaciones de gran estrés.
También hay que considerar los emocionales o psicológicos:
Estrés post-traumático. Un trastorno que puede ocurrir después de vivir eventos traumáticos. Puede incluir flashbacks del evento, pesadillas y ansiedad severa.
Ansiedad y preocupación constante. Un temor persistente de que otro sismo pueda ocurrir en cualquier momento. Lea además: Servicio Geológico reportó 8 temblores en solo 40 minutos en Colombia
Insomnio. Dificultad para dormir o pesadillas recurrentes relacionadas con el sismo.
Depresión. Sentimientos de tristeza, desesperanza o desinterés en actividades que antes se disfrutaban.
Irritabilidad o cambios de humor. Reacciones emocionales intensas o cambios de humor sin motivo aparente.
Desorientación o confusión. Dificultad para concentrarse o recordar detalles, especialmente inmediatamente después del sismo.
Sentimientos de culpa. Especialmente si la persona cree que pudo haber hecho algo diferente para protegerse a sí misma o a otros. Lea también: Qué hacer en caso de un temblor: guía práctica para mantenerte seguro
Reclusión o aislamiento. Evitar el contacto con otras personas o no querer hablar del evento.
Es importante señalar que, aunque estos síntomas pueden ser comunes después de un sismo, si persisten o afectan la calidad de vida de una persona, es fundamental buscar ayuda profesional. La atención psicológica o médica puede ser crucial para ayudar a las personas a superar el trauma y las posibles lesiones físicas sufridas durante un sismo.
