El placer está a un clic de distancia. Basta con entrar a un sitio web de pornografía para acceder a un catálogo infinito de contenido para adultos y recibir gratificación inmediata. El asunto es que cada vez más menores acceden a este material que se supone que es para mayores de edad.
A nivel global, 7 de cada 10 adolescentes consumen frecuentemente pornografía y la edad del primer acceso es 12 años, según un informe de la organización Save The Children,
El estudio además indica que más de la mitad de los encuestados admitió que se inspira en este tipo de material audiovisual para sus propias experiencias sexuales y que es su única fuente de información sobre sexualidad, lo que podría dificultar el desarrollo de una vida sexual plena, además de provocar problemas de salud mental.
Disfunción eréctil en hombres jóvenes: ¿qué la causa?
A propósito del Día Mundial de la Salud Sexual, la sexóloga Liliana Moreno, de Boston Medical, explica que el consumo de la pornografía se vuelve problemático cuando es el único referente sobre la sexualidad que tienen los jóvenes y si es muy recurrente.
“La pornografía no refleja las relaciones sexuales de la realidad y acostumbrarse a este tipo de excitación que suele ser más rápida, con estímulos auditivos y visuales puede provocar una respuesta no esperada al momento de estar con otra persona, cuando el estímulo es diferente y más lento”, indica la especialista. Le puede interesar: Día del Orgasmo Femenino: qué es la anorgasmia y cómo superarla.
Añade que un encuentro sexual real para quien sea consumidor frecuente de pornografía y no esté consciente de que este tipo de contenido es escenificado, puede provocar respuestas muy rápidas, sin control que se van empeorando hacia una eyaculación precoz o al contrario, hacia una disfunción eréctil porque no recibe con la pareja el estímulo al que está habituado, lo que también puede causar frustraciones y problemas emocionales.

“Es una problemática que estamos viendo en hombres cada vez más jóvenes: el 18% de los casos de disfunción eréctil y el 35% en casos de eyaculación precoz tiene factores psicológicos en menores de de 35 años, lo que por supuesto dificulta una vida sexual sana”, indica Moreno.
¿Cómo identificar si hay un problema en el consumo de la pornografía?
Algunas de las pautas que se deben tener en cuenta para evitar que el consumo de pornografía interfiera con una sana sexualidad son:
- Tener presente que el material audiovisual para adultos no corresponde con la realidad de las relaciones sexuales.
- Analizar la frecuencia con la que se accede a este tipo de contenido y si, por ejemplo, es a diario, bajarlo progresivamente. Lea también: Riesgos de mezclar alcohol y energizantes: por qué Luister La Voz sintió que se moría.
- Si hay problemas en el desempeño sexual, no dudar en buscar ayuda experta de un profesional en sexología para evitar que el problema se agudice.
Vale la pena tener presente que el problema no es la pornografía si no los hábitos de consumo que pueden dificultar el disfrute de una vida sexual sana.

