Salud


COVID-19 y disfunción eréctil, un tema muy sensible

¿Es cierto que el COVID también ha tenido su impacto en la disfunción eréctil? Pues efectivamente así ha sido, y los motivos son varios.

EFE

24 de mayo de 2021 11:49 AM

Los hombres con mayor peligro de tener complicaciones graves secundarias por el coronavirus son también quienes presentan riesgo de disfunción eréctil. “Esto es, adultos mayores, con diabetes, enfermedades cardiovasculares, sobrepeso, obesidad y/o múltiples comorbilidades”.

Así lo han indicado especialistas españoles, quienes estiman que es importante considerar también el papel del estrés añadido, la ansiedad y las implicaciones para la salud física en los varones con esta disfunción durante la pandemia. (Lea también: ¿El COVID-19 puede transmitirse durante relaciones sexuales por la saliva?)

Asimismo, añaden que otro dato a tener en cuenta es que el coronavirus ha cambiado radicalmente las relaciones sociales en el mundo, tanto por las restricciones impuestas como por la sensación de miedo al contagio y, en consecuencia, las relaciones sexuales han sufrido un “duro golpe”.

La disfunción eréctil puede deberse a numerosos problemas médicos asociados a la reducción de la presión sanguínea o al funcionamiento del sistema nervioso. De hecho, más del 80% de los hombres que la padecen pueden encontrar su origen en un problema o trastorno físico.

Esta patología, ha referido el doctor Eduard Ruiz Castañé, responde a muchas dolencias como puede ser diabetes, hipertensión o la ausencia de una vida saludable sin ejercicio físico y/o tabaquismo. “Hay pacientes a los que les cuesta entender que la nicotina es vasoconstrictora, disminuye el flujo sanguíneo y puede ser causa de su disfunción”, asegura.

Ruiz Castañé ha apuntado que muchas veces la disfunción eréctil puede ser un predictor de algunas de las patologías reseñadas, de ahí la importancia de que en atención primaria se pregunte a los pacientes sobre esta cuestión.

COVID, disfunción eréctil y endotelio

Pero hay más y, de acuerdo con Romero-Otero, el coronavirus afecta al endotelio (tejido que tapiza la luz de todos los vasos sanguíneos), y el pene es un órgano donde los vasos sanguíneos están más concentrados. Ello puede traducirse en disfunción eréctil.

Además, los enfermos de COVID padecen enfermedades pulmonares y la neumonía vírica altera la oxigenación de la sangre, lo cual puede ser motivo de esta patología.

También el estrés causado por el proceso traumático de pasar una enfermedad por la que muere tanta gente afecta a la erección. Los expertos han referido adicionalmente que una de las consecuencias que puede provocar el COVID es afección al aparato reproductor masculino que genera una prolongación (de la erección) de más de 4 horas en el pene, es decir priapismo isquémico prolongado. Esta patología se ha podido apreciar en varios casos. (Le puede interesar: Cuando el COVID da por segunda vez, suele ser más severo)

Urge un cambio cultural

Para acabar con la desinformación y el tabú sobre esta patología, que incomoda al 60% de los hombres cada vez que tienen que comunicárselo a su médicos, existe la página web soluciones-disfunción-eréctil.es. El objetivo es dar una visión de 360 grados, con especialistas en andrología, cardiología, neurología, endocrinología, atención primaria y enfermería y proponer soluciones, porque las hay. Todos ellos han defendido la necesidad de un cambio cultural y de mentalidad sobre esta y otras dolencias relacionadas con el sexo.

Han abogado por promover la educación sexual en los colegios, porque es “sorprendente”, han dicho, que en pleno siglo XXI siga habiendo desinformación sobre la materia. El sexo, han concluido, es para toda la vida y como tal hay que encararlo y pensar también en las residencias de ancianos y en sus espacios para la intimidad, porque su falta es “injusta” y “poco ética.

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