Salud


COVID-19 y espacios cerrados: el que se descuida, ¡pierde!

Si apegarnos a las medidas bioseguras es fundamental en espacios abiertos, lo es mucho más en espacios poco ventilados. Un experto nos explica por qué.

LAURA ANAYA GARRIDO

01 de noviembre de 2020 08:33 AM

Si ya regresaste a trabajar desde la oficina, es mejor que por estos días cantes con todo el corazón, pero no con la boca.

El pediatra y neonatólogo Hernando Baquero La Torre, decano de la División de Ciencias de la Salud de la Universidad del Norte, es claro: “Está más que comprobado que usar tapabocas correctamente, lavarse las manos de forma constante y respetar la distancia física de dos metros reduce drásticamente las posibilidades de contagiarte, pero es importante tener muy en cuenta, si vas a estar en un espacio cerrado con otra persona: procura que ninguno cante, ni grite. Encárgate de abrir las ventanas, las puertas, de generar corrientes de aire, ventilar los espacios y, si puedes, evitar usar el aire acondicionado”. (Le puede interesar: Tapabocas, más indispensable de lo que imaginas)

COVID-19 y espacios cerrados: el que se descuida, ¡pierde!

¿La razón?, la ciencia dice que la principal forma de transmitir el virus se da cuando un infectado, asintomático o no, habla, tose o estornuda y expulsa gotas cargadas del patógeno, las cuales pueden salpicarte directamente o caer sobre superficies que podrías tocar y luego llevar a tus vías respiratorias con las manos; además –aunque aún existe cierta polémica al respecto–, los aerosoles (partículas más pequeñas que las gotas) sí son potenciales transmisores del virus. Para el doctor Baquero “esas partículas más pequeñas tienen potencial, es menor que el de las gotas, pero la posibilidad existe, entonces es mejor que hagamos todo lo que esté en nuestras manos para evitar contagios, ante una situación sanitaria como la que enfrentamos”. (Le puede interesar: La COVID se afronta con pruebas y distancia física)

“Si nos quitamos el tapabocas para hablar o para comer, si no respetamos la distancia porque nos vamos a fiestas o a reuniones, o no nos lavamos las manos, la probabilidad de que nos contagiemos es muy alta”, Hernando Baquero La Torre.

¿Y los aires acondicionados?

“Los aires acondicionados que usamos, en su gran mayoría, no tienen las características técnicas necesarias para garantizar un filtrado frecuente y adecuado del aire, es decir: convierten (los espacios) en una especie de cápsula, donde, si hay alguien positivo, se va a llenar esa capsulita de virus. Cuando entremos ahí, así lo hagamos con tapabocas, tendremos más probabilidad de contagiarnos”, explica el doctor Baquero.

Evalúa el riesgo

La BBC Mundo publica este gráfico para que puedas calificar el riesgo al que te expondrías, según factores como la ocupación, la ventilación, el tiempo de permanencia y uso del tapabocas. Veamos:

Verde: Bajo riesgo.

Amarillo: Riesgo moderado.

Rojo: Riesgo alto.

...

Más que importante... ¡Vital!

¿Qué aspectos inciden más en las probabilidades de contagiarnos?, Baquero los menciona:

-¿La persona contagiada usó o no tapabocas cuando estuvo en contacto contigo? “Esa es una variable determinante”.

-El tiempo de exposición es clave. “Se habla de que si (el contacto cercano) supera los quince minutos con una persona contagiada, a menos de dos metros” las probabilidades aumentan. “Cuando estamos infectados y respiramos, algunas de esas partículas virales salen al ambiente y pueden convertirse en partículas contaminantes para los sujetos que estén cerca. Si hablamos, el número de partículas crece, porque, a medida que decimos las palabras, estamos exhalando más aire y esa cantidad de aire está dispersando más partículas; si gritamos o cantamos, tendremos la máxima expresión de la capacidad de diseminar partículas al aire”, anota.