Hoy 29 de octubre, Día Mundial del Accidente Cerebrovascular, es nuestro deber informarte que los cambios en el estilo de vida y el manejo de enfermedades pueden reducir significativamente el riesgo de sufrir un derrame cerebral.
La Organización Mundial del Derrame Cerebral (WSO, por sus siglas en inglés), creadora de este día de concienciación anual, dice que el derrame cerebral es la principal causa de discapacidad en todo el mundo.
La WSO afirma que una de cada cuatro personas sufrirá un derrame cerebral en su vida y que cada año más de 12 millones de personas en todo el mundo tienen derrames cerebrales. Sin embargo, agrega que el 90% de estos son prevenibles al abordar un pequeño número de factores de riesgo responsables de la mayoría de los derrames. Lea: Accidente cerebrovascular: ¿cómo identificar si estás sufriendo uno?
El Dr. Andrew Russman, director médico del Centro Integral de Derrames Cerebrales de Cleveland Clinic, ofrece seis consejos para reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares.
1. Reduce la hipertensión
La hipertensión no controlada, es decir, la presión arterial que es consistentemente superior a 130/80, es el factor de riesgo modificable más importante en los derrames cerebrales a nivel mundial.
Además de los medicamentos, un paso importante para reducir la presión arterial es reducir la ingesta de sal, lo cual es recomendado por el Dr. Russman, incluso si no se tiene presión arterial alta. “Recomendamos consumir no más de 2 gramos de sal al día. Aconsejo a mis pacientes que revisen las etiquetas de los alimentos y los sitios web nutricionales para conocer los niveles de sodio, ya que su ingesta suele ser mucho más alta de lo que se imaginan”, agrega.
2. Cuidado con la diabetes
Puede contribuir a una variedad de problemas vasculares, cardiovasculares y cerebrovasculares, incluido el derrame cerebral. Lea: Derrame cerebral: señales de alerta para ir al hospital
El Dr. Russman afirma que las personas con diabetes deben hacer que su condición sea monitoreada a través de pruebas de HbA1C, que proporcionarán una instantánea de tres meses de su control de azúcar en la sangre. “Recomendamos que estas personas apunten a un resultado de HbA1C de 7.0 o menos. Tomar la medicación recetada correctamente, controlar su dieta, hacer ejercicio regularmente y seguir las recomendaciones de su médico les ayudará”.
3. Aborda la fibrilación auricular
Está asociada con uno de cada cuatro derrames cerebrales, y el Dr. Russman dice que estos derrames tienden a ser más graves y discapacitantes que los derrames asociados con otros factores de riesgo.
“La fibrilación auricular es una afección del ritmo cardíaco caracterizada por latidos cardíacos muy rápidos que no permiten que la parte superior izquierda del corazón, la aurícula izquierda, se contraiga normalmente. En su lugar, fibrila y se agita, por lo que la sangre no se eyecta normalmente desde la cámara”, explica. Lea: Alerta por aumento de enfermedades cardiovasculares
El Dr. Russman afirma que el riesgo de fibrilación auricular está fuertemente relacionado con la edad.
4. Controla los niveles de colesterol
Además de reducir los altos niveles de lipoproteína de baja densidad (LDL) o colesterol “malo” a través de la dieta, medicamentos estatinas, en particular la rosuvastatina y la atorvastatina, pueden beneficiar a los pacientes más allá de simplemente reducir los niveles de colesterol. Y es que también parecen reducir la disfunción y estabilizar la acumulación de placa en los vasos sanguíneos.
5. Deja de fumar
“Cualquier tipo de tabaquismo se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y derrame cerebral”, dice el Dr. Russman. “Por lo tanto, recomendamos encarecidamente que todos dejen por completo cualquier forma de consumo de nicotina para reducir significativamente su riesgo a largo plazo para una multitud de enfermedades”, agrega.
6. Adopta un estilo de vida saludable
Esto significa seguir un plan de alimentación bajo en grasas saturadas y sodio, y evitar el consumo de alcohol y cafeína en exceso. La actividad física regular también es importante, ya que puede reducir el riesgo de derrame cerebral directamente, pero también de manera indirecta, debido a que ayuda a reducir la presión arterial alta y los niveles de azúcar en sangre.
