Salud


Insólito: se quemó el pene para que le hicieran la cirugía de cambio de sexo

El acto lo cometió una mujer trans de 57 años, residente en Australia, y fue revelado por la revista médica ‘Urology Case Reports’.

REDACCIÓN SALUD

10 de julio de 2023 03:48 PM

Son muchos los desafíos que enfrentan las mujeres trans en el mundo. Y es que, debido a que su identidad de género es diferente al sexo con el que nacieron, desean alterar sus cuerpos para que estos coincidan en el mayor grado posible con sus identidades de género.

Pero acceder a estos procedimientos puede resultar demasiado complicado y costoso, llevando a un desespero extremo a esa persona que se siente como una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Lea: Mara Cifuentes reveló el calvario que vive tras someterse a vaginoplastia

Tal fue el caso de una mujer trans de 57 años, residente en Australia, quien deliberadamente se quemó su propio pene, en un intento desesperado por extirpárselo. El insólito acto fue revelado por los médicos implicados en la operación, a través de la revista médica ‘Urology Case Reports’.

La mujer, cuya identidad no fue revelada, buscó atención médica siete días después de la quemadura química autoinfligida.

La razón de su desesperada maniobra es que la cirugía de reasignación de sexo, también conocida como cirugía de reasignación de género, cirugía de reconstrucción genital y cirugía de reasignación genital, actualmente no está cubierta por Medicare, el seguro médico público nacional de Australia.

Por lo anterior, los pacientes que deseen someterse a esta cirugía deben costearla en un centro privado. Algunas autoridades locales ofrecen clínicas que los conectan con proveedores de este servicio, pero la mayoría tiene largas listas de espera.

Según informó ‘Urology Case Reports’, antes de la lesión autoinflingida, la paciente se había sometido a una terapia de privación de andrógenos, que reduce los niveles de hormonas masculinas producidas en los testículos, las responsables del crecimiento del vello facial y corporal y del tono más grave de la voz. Sin embargo, no pudo continuar con el tratamiento por mudarse a una zona rural.

Por otro lado, se reveló que una vez buscó atención médica, la paciente fue trasladada al paciente al Hospital Royal North Shore en St. Leonards, Sydney, donde tras un examen de urología, los especialistas descubrieron que tenía necrosis en la punta del pene y quemaduras, hinchazón y enrojecimiento a lo largo del eje.

Los médicos procedieron entonces a realizarle pruebas para examinar el revestimiento de su vejiga, le colocaron un catéter y le trataron las heridas. Los resultados mostraron que la necrosis no se había extendido a la uretra y la vejiga, pero cada vez que se le realizaba una curación a la paciente le aparecían más tejidos muertos.

Además, los médicos notaron que los marcadores de inflamación, que detectan la inflamación en el cuerpo causada por enfermedades, incluidas las infecciones, aumentaron.

Ante este panorama la única opción era realizarla una penectomía parcial de emergencia.

Esta técnica quirúrgica, que generalmente se usa como tratamiento en el cáncer de pene, permitió que le extrajeran una parte del pene, justo la que tenía tejido muerto, y le abrieran una abertura para la uretra al final del muñón del pene, que terminó siendo de 1 centímetro de longitud. Lea: ¡Demandó al hospital!: entró a cirugía y le cortaron seis centímetros de pene

Los cirujanos implicados manifestaron que guardaron la mayor cantidad posible de uretra de la paciente para futuras cirugías.

La mujer trans fue sometida a un seguimiento de ocho días después de la cirugía y, posteriormente, dada de alta y remitida a un especialista en transcirugía, aunque no se registraron complicaciones postoperatorias.

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