Salud


Nuevo avance en la vacuna contra la tuberculosis en ratones

BCG es la vacuna más usada de la historia y en la actualidad se inocula por vía intradermal a más del 85 % de los niños que nacen, pero su eficacia es limitada.

EFE

24 de septiembre de 2021 06:19 PM

La vacuna contra la tuberculosis (BCG) se usa desde hace un siglo, pero un cambio en su vía de administración aumenta de forma sustancial y a largo plazo su eficacia, al activar la inmunidad innata en los pulmones, según ha demostrado, en ratones, un equipo encabezado por científicos españoles.

La investigación que publica hoy Science Inmunology está liderada por la Universidad española de Zaragoza y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (Ciberes).

La BCG es la vacuna más usada de la historia y en la actualidad se inocula por vía intradermal a más del 85 % de los niños que nacen en el mundo, pero su eficacia es limitada. (Le puede interesar: Marcapasos: conozca el invento que devuelve los latidos al corazón)

El equipo internacional ha demostrado, por primera vez, que con la administración por vía respiratoria se logra estimular un tipo de células “muy importantes”, los macrófagos alveolares, que residen en los pulmones, y son “la primera línea de defensa del organismo frente las infecciones respiratorias”.

Así lo indica a Efe el director del estudio, Nacho Aguiló de la Universidad de Zaragoza, quien agrega que se trata de un mecanismo descubierto por el equipo que puede funcionar en las vacunas vivas o atenuadas, aunque la investigación se ha centrado en la BCG.

Al hacer llegar la vacuna directamente a los pulmones se activan nuevas armas del sistema inmunológico que, por la vía clásica pinchada, no se pueden activar, destaca Anguló.

Las posibles nuevas vías de administración de la vacuna contra la tuberculosis interesa a grupos de investigación en todo el mundo, porque sigue siendo una enfermedad con mucha incidencia y la mas mortífera causada por un microorganismo, con aproximadamente 1,5 millones de muertes anuales.

El grupo de Aguiló se centró para este estudio en la vía respiratoria, a través de aerosoles o intranasal, para que la vacuna llegue físicamente a los pulmones y estimular así la respuesta inmune en ellos, que es dónde se produce la infección por tuberculosis.

De esa manera, se logra la activación de los macrófagos alveolares, un tipo de célula que, según la inmunología clásica, no tiene memoria inmunológica, es decir, que no puede recordar que ha interactuado con la vacuna y así reaccionar de manera más eficiente contra la infección, explica el bioquímico e imunólogo. ¿Te gustaría recibir en tu celular las noticias más importantes del día? Da clic aquí y escríbenos a Whatsapp.

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