Salud


¿Por qué a los fumadores los afecta más el COVID- 19?

Estudios recientes demuestran que fumar suprime los mecanismos antivirales.

REDACCIÓN SALUD

06 de agosto de 2020 03:40 PM

La OMS estableció que los fumadores tienen mayor probabilidad de desarrollar síntomas graves y de fallecer en caso de padecer COVID-19 que los no fumadores, ya que la destrucción anatómica y fisiológica del pulmón y un sistema inmunitario débil hacen a la persona más susceptible a sufrir esta o cualquier otra enfermedad pulmonar.

Estudios recientes demuestran que fumar suprime los mecanismos antivirales, por lo tanto la replicación viral aumenta y la gravedad de una infección por COVID-19 puede ser mayor.

Además, la Asociación Colombiana de Neumología y Cirugía de Tórax establece que el tabaquismo disminuye la efectividad de las principales defensas contra las infecciones pulmonares (sobre todo bacterianas). Como si fuera poco, fumar está relacionado con una mayor expresión de ACE2 (el receptor para el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo [SARS-COV-2]), por lo que los fumadores pueden ser más vulnerables al este patógeno.

Es necesario recordar que los reportes mundiales y nacionales de los fallecimientos por COVID-19 están relacionados con comorbilidades (coexistencia de dos o más enfermedades en un mismo individuo) en las que se encuentran, principalmente, enfermedades cardiovasculares, respiratorias, metabólicas, y factores de riesgos asociados al tabaquismo y obesidad.

Las personas con exposición crónica al humo de tabaco como los fumadores activos y de segunda mano tienen ciertas características que hacen que los procesos obstructivos de las vías aéreas sean de mayor severidad. Estos son:

● Mediadores químicos e inflamatorios elevados

● Engrosamiento de la membrana respiratoria

● Vía aérea no permeable

● Transporte inadecuado de O2 y Co2

● Tos persistente

● Producción crónica de esputo

Más allá de ayudar a prevenir el COVID-19, dejar de fumar trae consigo importantes mejoras para la salud. La OMS señala que todo fumador que abandona el tabaco obtiene beneficios inmediatos y a largo plazo como:

● A los 20 minutos el ritmo cardiaco y presión sanguínea bajan

● A las 12 horas el monóxido de carbono en la sangre se reduce a niveles normales

● De 2 semanas a 3 meses la circulación mejora y la función pulmonar aumenta

● De 1 a 9 meses disminuye la tos, la congestión nasal, el cansancio y la dificultad para respirar

● En 5 años, el riesgo de accidente cerebrovascular corresponde al de un ‘no fumador’ entre 5 y 15 años después de dejar de fumar

● En 10 años el riesgo de cáncer de pulmón, boca, garganta, esófago, vejiga y páncreas disminuye hasta ser el 50% del de ‘no fumador’

● 15 años después, el riesgo de padecer de insuficiencia coronaria es el mismo que el de una persona que no fuma

● Se prolonga la esperanza de vida entre 3 y 10 años.

Entonces, no solo se trata de lavarse las manos con agua y jabón o usar tapabocas para evitar el contagio por COVID-19. Si quieren cuidarse a sí mismos, y a quienes los rodean, los fumadores deben replantearse sus hábitos de vida y buscar cambios que les permitan llevar una vida sana lejos del tabaco.