Salud


¿Qué nos duele a los colombianos? El dolor de rodilla encabeza la lista

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) nombró el 2023 como el Año Mundial de la Atención Integrativa del Dolor.

REDACCIÓN SALUD

18 de octubre de 2023 11:15 AM

Con el fin de aumentar la conciencia sobre la atención integral del dolor dentro de toda la comunidad médica y el público en general, e ilustrar los conocimientos y las incógnitas de este importante tema, la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) ha nombrado el 2023 como el Año Mundial de la Atención Integrativa del Dolor.

Esta asociación internacional define “la atención integral del dolor como la integración temporalmente coordinada, guiada por mecanismos, individualizada y basada en evidencia de múltiples intervenciones de tratamiento del dolor”. Lea: ¿Inteligencia Artificial transformaría la forma de medir el dolor?

“El dolor impacta la vida cotidiana, el desempeño laboral y educativo, así como la salud física y emocional de quienes lo padecen. Desde Upjohn estamos comprometidos a promover su estudio y abordaje integral, de manera que podamos avanzar en esta problemática, que, aunque no es visible, representa un gran reto para los sistemas sanitarios de todo el mundo”, señaló Martín Martínez, gerente general de Upjohn división de Pfizer para el Cono Sur y Región Andina.

El doctor Arlex Mosquera, médico anestesiólogo con maestría en tratamiento del dolor de la Universidad de Sevilla, miembro de la junta directiva de la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor, ACED, afirma que, el dolor es una experiencia subjetiva, es decir, cada persona lo siente de manera diferente, así como su intensidad; esta sensación suele estar influenciada por factores biológicos, emocionales y socio-culturales.

Factores biológicos del dolor

Entre los factores biológicos se encuentra la estructura anatómica susceptible del dolor, por lo que, algunas zonas del cuerpo son más sensibles que otras. Debe considerarse que no hay evidencia científica sobre la resistencia o sensibilidad al dolor entre hombres y mujeres, salvo las creencias e ideas preconcebidas de manera tradicional.

De este modo, los factores socio-culturales sí condicionan la forma de percibir el dolor, pues, esto se basa en creencias personales, religiosas, laborales, entre otras. Lea: ¿Por qué hay un dolor que nunca se nos quita?

Por lo anterior, Mosquera agrega que, “el umbral del dolor está determinado por las creencias y el entorno psicosocial del individuo, por ejemplo, el mismo estímulo doloroso puede generar una percepción y respuesta diferente en una persona que ha tenido algún grado de entrenamiento militar, frente a una persona de similar edad que realiza trabajo exclusivo en una oficina; o el dolor de los golpes recibidos por un boxeador frente a un ajedrecista”.

Se estima que, actualmente, las mayores manifestaciones de dolor en la población colombiana son por razones osteomusculares.

El dolor más prevalente en Colombia

La Encuesta Nacional de Dolor realizada por la ACED en el 2022, a 2.400 colombianos mayores de 18 años en 57 municipios y 22 departamentos, evidenció que, el dolor más prevalente fue el de rodilla, con un 25%, seguido del dolor de espalda (lumbar) en un 18%, hombro 11% y columna cervical 9%.

¿Qué nos duele a los colombianos? El dolor de rodilla encabeza la lista

Pese a no ser del grupo osteomuscular, el dolor de cabeza, también, ocupa un lugar importante, con un 19%, así lo indica el doctor Juan Diego Londoño Ruiz, médico anestesiólogo, especialista en medicina de dolor y cuidado paliativo, presidente de la Asociación Colombiana para Estudio del Dolor, ACED. Lea: ¿Qué sirve para el dolor de cabeza?

El dolor crónico es un fenómeno complejo que implica una interacción dinámica entre diversos factores biológicos, psicológicos y sociales.

La Federación Europea del Dolor señala que, las definiciones de dolor agudo y crónico pueden variar, el dolor que se resuelve razonablemente rápido se denomina dolor agudo, contrario al dolor crónico o persistente, que suele durar mucho tiempo.

Tipos de dolor

El dolor agudo se considera un mecanismo de supervivencia útil que cumple una función protectora y curativa, algunos afirman que este puede durar menos de 30 días, mientras que otros aseguran que puede referirse a cualquier dolor que se resuelve antes de los 3 o 6 meses. Por su parte, el dolor crónico se define con mayor frecuencia como un dolor que dura más de 3 a 6 meses.

Advierte el doctor Mosquera que, es posible que el dolor crónico no desaparezca del todo con las intervenciones médicas, no obstante, sí es posible aliviar el sufrimiento que causa el dolor. Existe una calificación subjetiva del dolor de acuerdo a la percepción de cada persona, puntuándola entre cero y diez, donde cero es ausencia de dolor y diez el peor dolor que se pueda experimentar. Lea: Dolor crónico, ¿Cómo debe ser su manejo?

El umbral del dolor está determinado por las creencias y el entorno psicosocial del individuo”.

Arlex Mosquera, médico anestesiólogo con maestría en tratamiento del dolor.

El objetivo del manejo médico es que el nivel de dolor este por debajo de 3 a 4, siendo esto, un dolor leve; ocasionalmente, hasta en algunos casos lograrse un dolor aún menor. Vivir con dolor crónico no tiene que significar vivir con el sufrimiento relacionado con el dolor.

Evaluación y manejo del dolor

Por su parte, el doctor Camilo Olaya, médico anestesiólogo, especialista en medicina del dolor y cuidado paliativo, vicepresidente de la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor, ACED, manifiesta que, dado el impacto negativo del dolor en las diferentes dimensiones del ser, el manejo adecuado implica la evaluación e intervención multi e interdisciplinaria con especialista del área de dolor y cuidado paliativo, así como del fisiatría, especialista en salud mental, ya sea psicólogo o psiquiatra, fisioterapeuta, ortopedista, neurólogo, deportólogo, entre otros. Lea: Los dolores que no deben tratarse con analgésicos

Destaca el doctor Olaya, la importancia de una correcta evaluación y manejo del dolor, para ello, se debe realizar una adecuada historia clínica, que incluye, relato cronológico detallado de la evolución de los síntomas, antecedentes personales, evaluación de los exámenes diagnósticos, tratamientos realizados y un examen físico completo; esto para determinar las mejores opciones terapéuticas de acuerdo a la condición dolorosa.

Tenga presente que, “el impacto que tiene el dolor en la calidad de vida depende de la intensidad del mismo y la alteración en la funcionalidad de la persona, además de la estructura emocional y capacidad de resiliencia de cada uno respecto de su enfermedad. Nosotros no nos enfermamos solos, nuestro núcleo familiar y social se ve afectado siempre que tenemos un problema de salud, necesitamos apoyo para asistir a consultas, terapias, reclamar medicamentos; razón por la cual, juega un papel fundamental la red de apoyo con la que se cuente, esta determina en gran parte la manera en que se afronta una situación de salud” expresa el doctor Londoño.

“Queremos visibilizar el dolor como una enfermedad que causa gran impacto en la salud pública y necesita atención por parte de todos los sectores para mejorar la calidad de vida de la población en el país”, concluye.

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