En Colombia, 4 de cada 10 personas sufren de insomnio según la Asociación Colombiana de Medicina del Sueño; la mitad de ellas toma alguna medicina para manejarlo. En ellos, la función del descanso sobre la salud y el bienestar se ve interrumpida, afectando el funcionamiento de todo el cuerpo.
El ciclo de sueño y vigilia está regido por unos relojes internos en el cuerpo llamados relojes circadianos, los cuales siguen todos los procesos que realiza el organismo (células, tejidos y órganos) en un ritmo de 24 horas, incluso determinan su funcionamiento.
El reloj circadiano central, que es el que indica el momento en que el cuerpo requiere dormir, está ubicado en el cerebro y se conecta con otros órganos para captar señales como la luz, sensaciones térmicas y otras necesidades del organismo antes de prepararse para descansar. Sin embargo, estas pueden verse afectadas por factores externos como cafeína, estrés o falsas señales de vigilia.
Si este proceso natural es interrumpido constantemente o no es satisfecho de manera adecuada, se pueden generar múltiples problemas de salud. La mala calidad del sueño no hace referencia solamente a la cantidad de horas, sino también a la capacidad de dormir de manera profunda y lograr el descanso necesario.
Emma Sleep, empresa de origen alemán, con experiencia en el sueño y presencia en 31 países, entre ellos Colombia, ha insistido en que contar con un colchón diseñado para el buen descanso y confort puede hacer la diferencia. Además, recomienda considerar otras opciones como vitaminas y minerales naturales que ayudan a tener un sueño de calidad que sea reparador.
La valeriana es uno de los componentes más populares para tranquilizar y relajar el organismo, proviene de la raíz de la planta del mismo nombre y se comercializa en gotas o pastillas. Su efecto no es inmediato, pero la introducción gradual en el sistema mejora la calidad de sueño, pues contiene calcio, magnesio, ácidos grasos esenciales, betacaroteno y vitamina B.
De hecho, la valeriana era utilizada por las sociedades griegas y romanas como remedio para la ansiedad, ya que aumenta la cantidad de ácido gamma-aminobutírico (GABA) en el cerebro, reduciendo la cantidad de impulsos nerviosos.
En los últimos años se ha popularizado también el consumo de la melatonina para regular los ciclos de vigilia y sueño. Se trata de una hormona que se produce naturalmente en el cuerpo en la noche para provocar somnolencia y se suprime con la luz del día. Es posible conseguirla en la farmacia, aunque también puede obtenerse de manera natural en pequeñas cantidades a través del consumo de verduras, frutas, cereales y carne.
Igual de importante es la vitamina D, que se obtiene principalmente del sol, pero también en alimentos como lácteos, jugos, aceites de pescado y yemas de huevo; esta mejora el estado del ánimo y fortalece el sistema inmunológico. Se ha establecido una estrecha relación entre la deficiencia de esta vitamina y la falta de sueño, sobre todo en adultos mayores de 50 años, quienes al parecer la retienen menos en su cuerpo.
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Hay evidencia científica de que la falta de sueño perjudica el proceso de memoria, cuando no se duerme lo suficiente se tiende a olvidar cosas. Un poderoso antioxidante que puede mitigar estos efectos es la vitamina E, ya que protege las funciones del hipocampo en el cerebro.
Esta también ayuda al sistema inmunológico y protege las células del daño, pues promueve el envejecimiento saludable del cuerpo y lo protege del daño de los radicales libres. Es posible obtener dosis saludables de vitamina E comiendo semillas de girasol, aceite de germen de trigo, espinacas, tomates, brócoli y almendras.
Finalmente, el consumo de calcio y magnesio, juntos, puede ayudar con los ciclos del sueño, pues es precisamente la falta de estos la que provoca interrupciones del sueño durante la noche y produce insomnio. Del mismo modo, juntar calcio y triptófano ayuda a dormir porque que trabajan juntos para producir melatonina de forma natural. Estos componentes se pueden obtener de manera saludable a través del consumo de verduras semillas y nueces.
Estas vitaminas y minerales naturales no requieren prescripción médica, pero es recomendable no tomarlas en exceso y consultar a un profesional en caso de que la falta de sueño se convierta en una situación crónica.
Adicional, se puede complementar con un colchón ergonómico diseñado para adaptarse a los diferentes tipos de cuerpos, de manera que brinde un soporte corporal aliviando la presión.