El gremio de taxistas lamentó y protestó ayer por el crimen de Fernando López Henao, quien el sábado fue ultimado a tiros en el barrio Betancí, sector de la margen izquierda de Montería.
López Henao fue sepultado ayer en esta ciudad en donde los familiares descartaron que su crimen se haya tratado de un atraco porque en el vehículo estaban todas sus pertenencias y que los criminales no se llevaron nada.
Manifestaron que el conductor llevaba alrededor de 15 años en el oficio de taxista y que antes había sido vigilante en varias empresas, mostrando una ejemplar hoja de vida y que nunca antes había tenido problemas, ni había recibido amenazas que pusieran en riesgo su vida o la de sus familiares. Destacaron que siempre gozó del aprecio de la comunidad, en especial de los vecinos del bario La Granja donde vivía y dentro del gremio de taxistas.
De otra parte, aunque no hay capturados por la muerte de López Henao, las autoridades siguen con su labor investigativa, quien el día de los hechos conducía el vehículo de taxi público de placas UQD 743 fue sorprendido por los criminales.
Se logró establecer que sobre las 6:00 de la tarde un agente de la Policía que casualmente pasaba por dicho sector notó algo extraño, como un taxi en un sector solitario, por lo cual se acercó y observó que el conductor del carro había sido asesinado.
El conductor residía en el barrio La Granja y le sobreviven dos hijos.