En medio de un tumulto de familiares, que agredieron a reporteros gráficos, llegaron ayer al complejo judicial que está junto a la plaza Benkos Biohó, en el Centro, los cuatro policías que fueron capturados el miércoles pasado en Cartagena, señalados de pertenecer a una banda delictiva.
Fueron llevados a las 3 de la tarde al complejo judicial, donde se continuó la audiencia ante un fiscal especializado, diligencia que empezó el jueves, después de mediodía, y que ese mismo día en la noche se suspendió. El jueves alcanzaron a judicializar las capturas de los cuatro uniformados.
Ese día la Fiscalía también les imputó los cargos de concierto para delinquir y porte ilegal de armas de fuego. La audiencia se extendió hasta la noche y se retomó ayer, donde se esperaba que les hicieran la imposición de medida. Es decir, si los aseguraban con cárcel o no.
El coronel de la Policía Metropolitana de Cartagena, Jorge Ramírez, indicó a otros medios que la investigación contra los hoy procesados, entre los que están tres policías y un auxiliar, comenzó a principios de este año con el crimen de un hombre en Manga. Todo indica que ese crimen sería el de Diógenes Alfonso Jiménez, a quien balearon dentro del conjunto residencial Villa Venecia.
En ese entonces, el auxiliar capturado no laboraba en la institución. Los policías estarían vinculados al crimen de Diógenes, y de igual forma a hurtos perpetrados en varios sectores de la ciudad y municipios cercanos.
Hasta ayer, los cuatro policías procesados seguían en audiencia ante un Juez de Garantías. Lo más probable es que los aseguraran con cárcel a todos.
