Eran las 4 de la tarde del jueves cuando acabó la tranquilidad en el barrio Villa Campestre, del municipio de Puerto Colombia, en Atlántico. Sujetos armados irrumpieron en un conjunto residencial de la zona y dispararon indiscriminadamente. Su objetivo: miembros de una misma familia.
Rafael Vega Cuello y sus hijos Ronald Iván Vega Daza y Ray Vega Daza murieron; Roberto Carlos Vega Daza resultó herido en la pierna izquierda y tuvo que ser traslado a la Clínica Porto Azul. Lea: Identifican a las víctimas de masacre con fusiles en Villa Campestre
Uno de ellos ocurrió en octubre de 2022 en una celebración en una cabaña del corregimiento de Salgar, jurisdicción de Puerto Colombia. La fiesta terminó en balacera y dos hombres murieron en ella: Jonathan José Ospino Illera, el cumplimentado, y Rubén Ricardo Galea, escolta de Roberto Carlos Vega. Lea aquí: Así fue la tragedia en fiesta sangrienta de Salgar: tiroteo duró 45 minutos
Las autoridades establecieron qué ocurrió en la lujosa cabaña, utilizada para celebraciones familiares y retiros o eventos empresariales. Lo que se conoce es que dos mujeres tuvieron una discusión a la que luego se unieron otros invitados. Eran las 6 de la mañana del 24 cuando se dio la riña. No es claro cómo sucedió, pero testigos contaron que de la nada comenzó una balacera que duró 45 minutos.


El 13 de junio de 2018 ocurrió un atentado en el que también estuvieron involucrados miembros de esta familia. Ronald Vega resultó herido en ese ataque junto a Roberto Carlos, en que sicarios llegaron a la calle 99 con carrera 59 B, en Altos de Riomar, para acabar con sus vidas. Siga leyendo: Dos víctimas de masacre en Villa Campestre sufrieron un atentado en 2018
Seguimiento y recompensa
Por el triple homicidio en Puerto Colombia, la Alcaldía del municipio, la Policía Metropolitana de Barranquilla y la Gobernación del Atlántico ofrecieron una recompensa de hasta 100 millones de pesos “para lograr una rápida identificación y captura de los responsables de estos actos”. Siga leyendo: Masacre en Villa Campestre: pagaron $1.500 millones por la matanza
Las autoridades, además, conocieron que los atacantes llevaban cerca de un mes estudiando el lugar para cometer los actos. Entre las labores de inteligencia que desarrollaron estuvo el alquiler de una bodega de un centro comercial, que está aledaña al conjunto de viviendas en donde residían las víctimas.
Una de ellas habría sido alquilada unas dos semanas atrás, pero un día antes levantaron el techo que da para el patio de las hoy víctimas, para tener una mayor visibilidad.
En el avance de la investigación se conoce que participó una camioneta Duster, a la cual le están realizando el respectivo rastreo de las placas, ya que los sujetos habrían huido del lugar en este vehículo. Siga leyendo: Cae peligroso sicario en lujoso hotel de Castillogrande: vino a delinquir

