Al líder social Samir Antonio Zárate Lugo, secretario de la Junta de Acción Comunal del sector Caribe, de Villas de Aranjuez, lo mataron de dos cuchilladas en un acto de intolerancia.
El crimen ocurrió a las 8 de la noche del pasado 23 de abril (domingo) en momentos que la víctima, de 39 años y padre de una niña, de 4, se dirigía a su vivienda.

Testigos le confirmaron a El Universal que mientras caminaba por la cancha de fútbol, apareció un hombre que sin contemplación y a traición lo sorprendió por la espalda, lo abrazó fuertemente y lo atacó con dos certeras puñaladas. Le puede interesar: A traición y por la espalda mataron de dos puñaladas a líder de Cartagena
A Samir alcanzaron a trasladarlo al CAP de Ciudad Bicentenario, pero los esfuerzos fueron en vano. Su homicida alcanzó a huir aprovechando la confusión.

Cuatro meses después de aquel vil crimen, la Policía Metropolitana ha confirmado la captura del presunto agresor del líder social. Se trata de alias ‘Alex’, quien se escondía en el corregimiento de Cañaveral, en Turbaco. Le puedo sugerir: Mató a una niña, de 7 años, estuvo preso y ahora es uno de los más buscados
Luego de precisar su escondite, agrega el coronel Leal, “en un despliegue operativo se logró la captura de este presunto agresor, quien debe responder por el delito de homicidio”.
La Policía Metropolitana confirmó que el homicidio de Samir Antonio Zárate Lugo ocurrió en medio del reclamo de un dinero entre el líder y su victimario.
En efecto, Samir, además de ser líder, se dedicaba a la reparación de celulares y días atrás le arregló un equipo móvil a quien se convertiría en su homicida. Este vive en ese mismo barrio y le daba vueltas para pagar. Lea también: ¿Quién era el empresario que mataron en su camioneta? Lo conocían en Manga
Ese día, luego de la discusión, el líder y su vecino se fueron a los golpes y la comunidad tuvo que intervenir para que el altercado no pasara a mayores.
Ese domingo de 23 de abril, y como si se trata de la novela Crónica de una muerte anunciada, a Samir lo acuclillaron a traición y por la espalda cuando llegaba a su casa.
