Brismel de Jesús Castillo Almanza ya estaba listo para dormir cuando una misteriosa llamada a su celular lo hizo salir de su casa. Eran las 9 de la noche del domingo (25 de febrero).
Castillo, de 32 años, había pasado la tarde del domingo tomando cervezas con uno de sus hermanos en una tienda cercana de donde viven, en el barrio Chiquinquirá.

Antes de 8 p. m., cuenta otro de los hermanos de Brismel, decidieron ir a sus respectivas viviendas. A Brismel le tocaba entrar a trabajar temprano en la mañana de este lunes. Desde hace siete años laboraba en una joyería en el Centro Comercial La Plazuela, en el sector del mismo nombre. Le puedo sugerir: Lo investigan por 5 asesinatos y estaba libre: ¿’El Bola’ irá a la cárcel?
Dice su hermano que dejó a Brismel en su casa. Éste, luego de cenar, se bañó y se alistó para dormir. Justo en ese momento lo llamaron por teléfono. Se cambió de ropa y salió hacia una esquina que está a menos de dos cuadras.
Cuentan los testigos que el sujeto que estaba Brismel salió corriendo como “alma que se lleva el diablo”. Castillo no hizo lo mismo, por el contrario, siguió de pie en aquella esquina.

Tal parece que esa fue una mala decisión. El tipo que iba como parrillero en aquella moto, le disparó a Brismel a quemarropa y sin mediar palabras.
La víctima recibió un certero balazo en la cabeza que lo dejó agonizando en el suelo, frente a la que es conocida Casa de la Tercera Edad. Le puede interesar: ¿Riña o robo? A bala asesinan a hombre, de 27 años, en un solar de Bonanza
En videos grabados con celular se observa a la víctima cuando la recogen del pavimento y entre dos hombres lo trasladan a la Policlínica de Olaya Herrera. En vista de lo delicado de su estado de salud, lo remitieron al Hospital Universitario del Caribe, donde falleció a la 1:30 de la madrugada de hoy lunes.
Para los familiares de Brismel es un misterio lo que ha pasado con él.
Este caso en Chiquinquirá, en la calle El Cacho, según la Policía, es el primero luego de una semana sin homicidios bajo la modalidad de sicariato en Cartagena.

El último hecho de sangre en sicariato ocurrió el viernes 16 de febrero en el barrio Torices, sector San Pedro y Libertad, y dejó como víctimas a Julio César Rodríguez Polo y Yeison Alfonso González Pérez.
Hasta este lunes 26 en la mañana, los asesinatos en febrero ya suman 23, catorce de esos casos en sicariatos. Los demás hechos son en riñas y circunstancias por establecer.
