“Queremos justicia y no descansaré hasta que se dé. Mi papá no merecía morir de esa manera porque era una persona buena, sana y trabajadora. Era un ser maravilloso que le quitaron la vida de la peor manera”. Esas son las palabras de una de las hijas del campesino Eli Lozano, asesinado y sepultado en su finca, en la vereda Aguas Blancas del municipio de San Pablo, sur de Bolívar.
Lozano, de 70 años, estuvo desaparecido por siete días y su familia lo buscaba desesperadamente. El pasado sábado hallaron su cuerpo enterrado en su propiedad. La sorpresa fue grande para todos ya que nunca imaginaron que fuera asesinado con tanta crueldad.
“Cómo es posible que le hagan daño a una persona que no se metía con nadie, que no le hacía daño a nadie, que vivía en su finca y solo salía al pueblo a mercar o arreglar sus herramientas de trabajo. Era un señor echado para adelante, un gran ser humano y el mejor padre del mundo”, agregó la hija.
En medio de su dolor relató que el cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición y fue ubicado gracias a diferentes animales de rapiña que comenzaron a revoletear en cierto punto de la finca.
Las autoridades y familiares llegaron al lugar y hallaron el cuerpo que luego fue llevado a Medicina Legal donde establecerán cómo ocurrió el crimen. Lea: Lo mataron y enterraron en su finca, en Bolívar: tenía 7 días desaparecido
Eli no salía de su finca con regularidad, se encontraba trabajando para ayudar a sus hijos a salir adelante. No descartan que el homicidio se deba a un robo por parte de una persona conocida que, para no ser señalada, decidió asesinarlo y esconder el cuerpo.