A Jhonatan Narváez Arnedo todavía lo recuerdan en el barrio República del Caribe, en las Faldas de La Popa. Cuando lo describen, resaltan su amor por el baile, por trabajar, sacar a sus dos hijos adelante, y por su carisma.
Pero son solo recuerdos porque el joven, de 26 años, fue asesinado de una cuchillada en el tórax, en medio de una violenta riña, en la noche del 30 de enero del año 2023. Al parecer, el joven intentó defender a un amigo que estaba con él comprando unas cervezas. Lea: “Se metió a defender”: Matan a cuchillo a bailarín en las faldas de La Popa
En aquella ocasión, este medio habló con sus familiares y contaron que, mientras el bailarín de profesión y su amigo compraban licor, aparecieron miembros de una pandilla llamada los ‘Tóquenlos de Pablo Sexto’ y se dio una agresión verbal y física.

“Estos jóvenes empezaron a insultar al amigo de Jhonatan. Él se metió a defenderlo y uno de ellos lo acuchilló en el pecho”, afirmó un familiar a El Universal. Según testigos, “Narváez no se defendió, él no se lo esperaba porque solo se metió a apartar, no a buscar problema”.
Apagaron los sueños de un padre y sus dos pequeños hijos
Jhonatan fue llevado a la Clínica San José de Torices, donde le brindaron los primeros auxilio y, luego fue trasladado al Hospital Universitario del Caribe. Allí confirmaron su muerte.
Su familia pidió justicia a las autoridades para que la muerte de Jhonatan no quede impune, pues el presunto agresor habría abandonado el barrio luego de que se confirmara la muerte del joven.
Luego se supo que el 10 de mayo de 2023 el presunto homicida fue capturado por funcionarios de la Policía Nacional, en cumplimiento de una orden judicial. Posteriormente lo identificaron como Duván Felipe Alzamora Seña, de 46 años, y un juez lo envió a la cárcel para luego ser condenado.
Hace pocas horas se supo que las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación permitieron que la Sala Penal del Tribunal Superior de Cartagena confirmara en segunda instancia la condena proferida contra Duván Felipe por el delito de homicidio agravado.

Un juzgado penal del circuito de Cartagena lo condenó en julio pasado, a 33 años y 4 meses de prisión, decisión que fue confirmada en su totalidad por el Tribunal Superior de esta ciudad. De esta manera, el crimen del bailarín urbano tiene justicia, pero para sus allegados nada calmará el dolor de su ausencia.