Adalkin Blanco Pérez es la víctima fatal más reciente de la racha criminal que viene atravesando Olaya Herrera, en Cartagena, desde la noche del domingo 14 hasta la tarde del miércoles 17 de junio.
Al hombre, de 37 años, se le acercó un sicario que le propinó varios impactos de bala en momentos que se encontraba en la calle 57, sector Ricaurte del mencionado barrio.
Eran las 4: 30 de la tarde de este miércoles 17 de junio, de acuerdo con el reporte suministrado por la Policía Metropolitana de Cartagena. Blanco Peréz vestía una bermuda de jean al momento del ataque, quedó tendido en el lugar mientras perdía abundante sangre, misma que ocasionó su muerte. Le puede interesar: Estos son los 4 capturados por el brutal linchamiento a Norberto Pérez, exsargento de la Policía
La institución armada confirmó en su reporte, que el hoy occiso, natural de Cartagena y dedicado a oficios varios le figuraba una anotación judicial en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) por los delitos de hurto y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
Testigos del sector manifestaron que se le acercó un sujeto y le dispara en varias ocasiones. La inspección técnica del cadáver fue realizada por funcionarios de la Seccional de Investigación Criminal", detalló la Mecar.
José Carlos y Jhonatan, los amigos asesinados en una discoteca
Los primeros homicidios ocurrieron la noche del pasado domingo 14 de junio, en el sector 11 de Noviembre (Arrocera) del barrio Olaya Herrera, donde fueron asesinado los amigos Jhonatan Utria Miranda, de 28 años, y José Carlos Rodríguez Segovia, de 21.
Una cámara de seguridad grabó el doble crimen. Allí se ve a Jhonatan subiendo a una moto que estaba estacionada en las afueras de una discoteca llamada La Jerarquía, en esa comunidad. Caminando llegó un sujeto, sacó un arma y le disparó directo a la cabeza.
En un principio la Policía Metropolitana informó que José Carlos sería el sicario que acabó con la vida de Jhonatan, pero testigos en los hechos confirmaron que en realidad las víctimas eran amigos desde hacía varios años y justamente por eso José, quien vivía en el sector Rafael Núñez (Tancón), se enfrentó al homicida de Jhonatan. Este último vivía en el sector Ricaurte, también en Olaya. José Carlos fue baleado y, pese a ser auxiliado, murió por el impacto.
Al día siguiente, es decir a las 4: 30 de la tarde del lunes festivo 15 de junio, mataron de la misma manera a Juan Carlos Pérez Núñez, de 27 años, en el sector de Playas Blancas, en el barrio Olaya Herrera.
Informaciones oficiales indican que la víctima se desplazaba a pie por una calle cuando aparecieron los dos pistoleros en moto y uno de ellos, el parrillero, se le acercó por la espalda y le disparó a quemarropa y sin mediar palabras. La muerte de aquel infortunado hombre fue en el acto.
La Policía le aseguró a EL UNIVERSAL que gracias al apoyo de la comunidad pudo dar captura a uno de los presuntos sicarios en medio de una persecución que se extendió por varias calles de Olaya. Del sujeto se conoció que le figuran tres anotaciones judiciales por delitos diferentes en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) de la Fiscalía General de la Nación.
Y el penúltimo se ejecutó en un confuso hecho, donde la víctima mortal fue Norberto Pérez Salas, un exsargento de la Policía Nacional, de 58 años, que gozaba de su jubilación desde 2016. Al pensionado lo mataron a pedradas a eso de las 11 de la noche de este martes, 16 de junio, en el sector Rafael Núñez, del barrio Olaya Herrera.
De acuerdo con informaciones conocidas por EL UNIVERSAL, el exsargento, quien residía con su familia en otro barrio de la ciudad, llegó al sector Rafael Núñez en busca de los dos sujetos que habrían atracado a un allegado suyo.
Al toparse con los presuntos delincuentes cerca de la vía Perimetral, se originó un altercado en el que presuntamente hubo golpes y disparos. La comunidad informó de la novedad de la Policía y fue entonces cuando, al parecer, al pensionado lo subieron a una patrulla. Las versiones no confirmadas aún por la Policía Metropolitana dejan entrever que a Pérez Salas lo tumbaron de la patrulla motorizada y allí comenzaron a golpearlo salvajemente con piedras hasta causarle la muerte.
