Un encuentro familiar se convertió en una escena de desesperación. Gritos, una fuerte discusión y un violento golpe dejaron a Luis Eduardo Miranda Herrera, de 44 años, debatiéndose entre la vida y la muerte.
El dramático episodio ocurrió durante la madrugada de este domingo, 2 de agosto, en la invasión 12 de Septiembre, en el municipio de Galapa. De acuerdo con el reporte de la Policía Metropolitana de Barranquilla, padre e hijo compartían bebidas alcohólicas cuando una diferencia entre ambos fue subiendo de tono hasta salirse de control.
En medio del enfrentamiento, el joven, de 25 años, presuntamente tomó un tubo metálico y descargó un fuerte golpe contra la cabeza de su progenitor. La lesión fue tan severa que el hombre cayó gravemente herido ante la mirada de sus familiares.
Mientras el señalado agresor aprovechó la confusión para escapar, quienes estaban en la vivienda corrieron a auxiliar a Luis Eduardo. La prioridad era mantenerlo con vida, por lo que fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, desde donde más tarde tuvo que ser remitido a un hospital de mayor complejidad debido a la gravedad de las heridas.
Los médicos confirmaron que la víctima sufrió un trauma craneoencefálico con exposición de masa encefálica, por lo que permanece internada en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Reina Catalina de Baranoa, bajo pronóstico reservado.
Ahora, mientras el hombre libra una batalla por su recuperación, las autoridades concentran sus esfuerzos en localizar al joven señalado de protagonizar este nuevo caso de violencia intrafamiliar que conmociona a los habitantes de Galapa.
