José William Porras habla de problemas matemáticos, teoremas e hipótesis sin resolver, tal como nuestras abuelas hablan de telenovelas por las tardes con sus amigas. Además, es un hombre con una vida llena de anécdotas y pasiones, sin duda, la más grande ellas son las matemáticas.
Y es que José, desde muy pequeño, se destacó por tener una sed de aprender cosas nuevas todo el tiempo, ni siquiera las adversidades le impidieron nutrir sus conocimientos.
Cuando José William tenía apenas 7 años, sufrió un episodio de parálisis infantil, que es causada por un daño cerebral que afecta la capacidad del niño para controlar los músculos, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de los EE. UU. (CDC, siglas en inglés), el cual le impidió seguir asistiendo a la escuela. Esta noticia fue devastadora para él y su familia, pero asegura que con los cuidados de su madre y la ayuda de una especialista extranjera, recuperó la movilidad de sus piernas. Lea aquí: El cerebro vs. inteligencia artificial
Porras afirma que durante el tratamiento se sentía desesperado, por lo que le pidió a su padre que le comprara una enciclopedia llamada ‘El tesoro de la juventud’, que tenía 21 tomos, los cuales el pequeño José se devoró por completo durante los dos años que demoró su recuperación.
Así fue como logró recuperar dos años de estudio y, cuando estuvo listo para regresar, sus maestros se dieron cuenta de que estaba apto para ingresar a quinto de primaria y no a tercero, que fu el grado en el que tuvo que pausar sus actividades académicas.
Pasó el tiempo y José William siguió destacándose por ser un excelente estudiante, se graduó de la escuela a los 17 años en la década de los 70.
Al terminar la etapa escolar, Porras recuerda haber visto en El Tiempo una información sobre el Teorema de Fermat, que es uno de los teoremas más famosos en la historia de las matemáticas y se considera como “el problema más difícil del mundo”.
En ese momento intentó buscarle solución al problema y recopiló información al respecto, pero pronto le tocó archivar este proyecto, pues decidió entrar a la Armada Nacional. Le puede interesar: ¡A aclarar las dudas!
Se presentó y pasó las pruebas pertinentes a toda costa, pues, la condición que tuvo en su infancia dejó secuelas que no representaron impedimento alguno, al contrario, convirtió estas “limitaciones” en una motivación para cumplir sus metas.
José William se destacó por ser un disciplinado y responsable durante sus años como aprendiz en la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla, en Cartagena.
“Cuando entré a la escuela había una regla: para ser eximidos de los exámenes finales, debíamos pasar las evaluaciones previas sobre 4,5 y yo siempre lo lograba en matemáticas, química y física”, recuerda José Porras.

Su camino como militar estuvo lleno de altos y bajos, de los cuales tiene muchas anécdotas.
En la institución alcanzó el puesto de vicealmirante y cultivó muchas amistades, que hoy en día recuerda con mucho cariño. Lea: La pobreza en Colombia
Tuvo una gran carrera como marinero y se despidió con honores 30 años después de haber brindado su servicio al país.
Un día cualquiera, en el 2002 -después de su jubilación- se acordó de aquel problema que no resolvió años atrás, buscó la carpeta en la que guardó sus avances y desempolvó sus libros para retomar una pasión que dejó en el “olvido” durante varios años.
Así decidió reiniciar su trabajo para darle solución al famoso Teorema de Fermat, que estuvo sin resolver por cientos de años (desde 1637) y años más tarde, en 1995, Andrew Wiles pudo demostrar el hallazgo de Fermat.
Fue el almirante Porras quien resolvió el acertijo que miles de matemáticos -reconocidos y desconocidos- del mundo intentaron responder durantes décadas y no lo lograron.
José William Porras encontró la respuesta en una noche y cuenta: “Cuando voy a dormir, mi cerebro sigue trabajando y, a veces, me levanto en medio de la madrugada con la solución de un problema que estaba buscando hace tiempo. Así es como he resuelto una gran cantidad de procedimientos matemáticos”. Lea también: Transcaribe vs. Mototaxismo
El resultado de su arduo trabajo será publicado en la revista científica “Applied Mathematics and Computation” en el volumen 434, que saldrá en diciembre de este año.
Como si fuera poco, también publicó un artículo en el libro “Recent Advances in Mathematical Research and Computer Science” Vol. 9., titulado: ‘Study about the Pattern of Prime Numbers’ y consta de diez páginas.

Además, tiene un perfil en el portal científico ‘Research Gate’ en el que ha publicado 79 investigaciones sobre matemáticas y otros temas como la COVID-19 y las “Consecuencias Política y Estratégicas de la batalla del Lago de Maracaibo”. Cuenta con 200 mil lecturas a sus proyectos aproximadamente.
Sus familiares están orgullosos de sus logros. Afirman que el amor de José William por la educación es inconmensurable y que cada día se levanta con más ganas de aprender. Es como una sed infinita.
