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Crisis de los contenedores: la oportunidad tras el caos

¿Cómo comenzó el colosal y mundial “trancón” de contenedores? ¿Cómo afecta a Cartagena? ¿Cómo podría convertirse en una oportunidad?

EL UNIVERSAL

21 de noviembre de 2021 11:21 AM

Por: Luis H. Corzo Mendoza/Especial para El Universal

La crisis de los contenedores a la que se enfrenta el mundo entero surgió a finales del 2019 con el inicio de la pandemia y el cierre total de China, en ese momento nadie pudo anticipar el impacto y lo que sucedería con sus efectos en la cadena de suministro de todas las industrias y ámbitos de la economía.

Los contenedores continuaron su tránsito por América y Europa hasta marzo de 2020, cuando todo el mundo entró en cuarentena y durante un mes y medio (marzo y abril de 2020) los buques no querían acercarse a Asia por miedo a contagios, así que los contenedores se represaron en puertos de América y Europa. Por otro lado, hubo casos en donde se ponían en cuarentena los barcos completos por quince o más días, al tener tripulantes diagnosticados con COVID, las autoridades negaban el atraque o la circulación de los buques, lo cual hacía que los tránsitos fueran aún más demorados. La oferta y demanda de contenedores también se afectó, pues se detuvo su producción durante cinco meses por estar cerradas las plantas en Asia. Lea aquí: Crisis de los contenedores en Cartagena: a comprar los regalos de Navidad

Cuando se empezó a retomar la normalidad, se activaron las órdenes de producción, sin embargo, el engranaje logístico de los buques, puertos y en general de la cadena de suministro ya estaba presentando demoras, por ejemplo, el turn around time o tiempo de retorno de un contenedor antes de la pandemia era de 49 días y pasó a 59, promedio, si no es más, porque empezaron a llegar a terminales que en las que había cargas represadas y reducidas plantillas de personal atendiendo.

Crisis de los contenedores: la oportunidad tras el caos

No solo escasean los contenedores, también se está viendo que no hay suficientes conductores de camiones: se estima que entre Estados Unidos, Europa y México, hay una merma de 348.000 choferes aproximadamente que no se han podido reemplazar y están causando que la cadena básica de suministro se continúe deteriorando. Lo anterior por no hablar de la producción de barcos portacontenedores, la cual también se afectó gravemente, pues, por las mismas circunstancias, se detuvo.

En enero 2021 comenzó a recuperarse la producción de una forma más significativa en Asia, sin embargo, los picos de atrasos que se traían en Europa y América hicieron que la carga permaneciera represada porque los procesos de aduana y puertos estaban presentando tiempo de atención muy largos, ante esta situación los barcos perdían las ventanas para pasar por el canal del Panamá para llegar a Oriente. Mientras que al mismo tiempo la carga estaba rezagada en Asia esperando contenedores para embarcar.

85,9
billones de dólares: PIB mundial. El comercio representa el 59% del PIB mundial y el comercio marítimo representa el 90% del comercio mundial.

Y en Colombia...

Mientras tanto, Colombia, no ajena a la situación mundial, enfrentaba un paro de más de 46 días que bloqueó totalmente el Valle del Cauca y el puerto natural del Pacífico: Buenaventura, lo que puede traducirse en algún tipo de toma hostil sobre el abastecimiento de nuestro país. Este paro funcional y bajo las premisas de constitucionalidad no habría representado ninguna novedad, a no ser por los famosos bloqueos y el terrorismo vandálico, los mismos que hicieron que en el mes de mayo se acelerara para Colombia la crisis que se está viendo a nivel mundial y que tendrá su pico más alto en 2022, por lo menos durante el primer semestre, con toda seguridad.

El 40% de la carga natural del pacifico se trasladó al Caribe, en especial a Cartagena, y se evidenció, de manera clara y contundente que la ciudad no cuenta con las condiciones de capacidad instalada para manejar este mayor volumen, por lo cual se hace necesario activar nuevos jugadores, regular y estandarizar la participación de algunos para que cumplan con lo mínimo exigido legalmente y en capacidad en un momento de dificultad, y por supuesto buscar sinergias que permitan enfrentar esta situación, ya que este efecto se mantendrá por un buen tiempo.

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Llegamos a Cartagena

La escasez de conductores en transporte urbano no es ajena a Cartagena ni al Caribe per se, es claro que muchos de ellos salieron a la carretera a mover todo lo represado en el Pacífico, los fletes terrestres se incrementaron como nunca y a su vez los costos de los mismos, mientras tanto, la ciudad y sus generadores de carga gritan por una solución inmediata, automática que no existe, pues el retorno de estos a sus labores urbanas, así como la llegada de las nuevas flotas de camiones, también tomará un tiempo importante al que todos debemos adaptarnos... No hay más por hacer.

Como ciudad, Cartagena debe crecer y tomar medidas de mejora en estructura, esto no es un problema que pueda imputarse a terminales portuarias, transportadores o a los patios de contenedores (zonas extraportuariras) e incluso a las navieras. Lea también: Crisis de contenedores: altos costos en canasta familiar y juguetería en Bazurto

La realidad es que la situación actual en Cartagena esta marcada por la capacidad desbordada de carga que llegó a la ciudad y que afecta a todos, no solo a los transportistas, importadores y exportadores; por lo cual las soluciones no van a venir de un solo actor, estas deben trabajarse en conjunto desde el Gobierno y la vinculación de la industria privada, se deben encontrar salidas, y ayudas estratégicas para apoyar los flujos de caja de los héroes logísticos que no han parado, lo anterior con el fin de entender la capacidad de cada uno y plantear de una u otra forma planes de que no promuevan la falta de sincronía y que por el contrario faciliten la coexistencia en calma de una prestación de servicios no ideales, mas sí aceptables en medio de la crisis logística más importante a la que se ha enfrentado no solo Colombia sino el mundo. Es claro que los factores externos, como la llamada crisis de contenedores de Asia, la pandemia, y el paro sumado a los bloqueos no facilitan para nada la construcción de valor en el correcto devenir de las redes de abastecimiento del país.

Comprar un producto en China puede durar hasta 9 meses en llegar a su destino final. Esto es, 4 veces lo que habitualmente se tomaba.

Mientras unos por separado buscan culpables y responsables, otros tratan de salir adelante manteniendo el empleo y sobre todo el servicio que el comercio exterior y las redes de abastecimiento del país requieren en estos momentos. No es dable a nuestra ignorancia culpar a terminales marítimos que han sido premiados en varias ocasiones como modelo de servicio e infraestructura mundial, en este sentido las terminales de Cartagena y algunas de las zonas extraporturias en la ciudad pueden mantener altos estándares y prestación de servicios regulares a la carga en medio del caos, sin embargo, la falta de solidaridad, objetividad, liderazgo y criterio en el manejo de la movilidad, así como la administración inadecuada de la articulación de los protagonistas de la historia logística del país están causando problemas de alto impacto.

Sancionar o castigar cuando las condiciones no son naturales o normales no es lo correcto, por el contrario, es el mismo gobierno tanto local como nacional el que debe promover más allá de los gremios y de los diferentes sectores soluciones estructurales de fondo, convincentes, reales, que permitan una estabilidad aceptable para todos mientras pasa la tormenta. Es el momento de trabajar en equipo y dejar atrás la crítica y más bien entrar en el escenario del análisis propositivo y de las propuestas claras y contundentes con el fin de consolidar como país y como ciudad armonía y entendimiento que faciliten la interacción y convivencia pacifica entre todos.

Crisis de los contenedores: la oportunidad tras el caos

Claro que los precios de los importados van a subir y seguirán subiendo. Claro que tendremos problemas de largas filas provenientes de la carencia de sitios de enturnamiento decentes en la ciudad para los conductores y sus camiones, claro que vamos a sufrir con la exportación, pero lo cierto es que este no es un problema individual del generador de carga, o del exportador, o de los patios, o incluso del transportador, esto que se esta viviendo en un tema país... y en consecuencia debemos actuar como un bloque positivo que engrane e integre con facilidad las mejores alternativas para continuar construyendo ciudad y por supuesto, una Colombia más amable.

De las grandes crisis salen las grandes oportunidades, este es el momento histórico de aprovechar para unir y no para dividir. Es el momento para prepararse y anticipar a la ciudad que por demás es emblemática a nivel mundial con una infraestructura mas sólida y robusta, con miras a atender situaciones anormales como esta. Aquí hay oportunidad de hacer y de generar empleos, de ampliar vías, de desarrollar parqueaderos, de construir infraestructuras nuevas, de conectarnos unos con otros para ser más fuertes. Lea también: Fedetranscarga solicitó disminuir los aranceles a 0 % por crisis de contenedores

Los más importantes

One Hundred Ports es un análisis anual realizado por la empresa Lloyd List que evalúa el comportamiento de los primeros 100 puertos por movimiento de contenedores en el mundo.

Dentro del top 10 de puertos de este listado, hay 7 de China y el de Rotterdam es el único no asiático del listado. Shanghái lleva 11 años de seguido encabezando la lista como el puerto con mayor rendimiento en el mundo.

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