Facetas


La fascinante historia tras la herencia de Antonio de Nebrija

Se cumplen 500 años del fallecimiento de Antonio de Nebrija, el autor de la primera gramática de la lengua castellana. Una historia fascinante.

GUSTAVO TATIS GUERRA

18 de julio de 2022 10:47 AM

El nombre de Antonio de Nebrija (1441-1522) ha vuelto a aparecer por estos días en una moneda acuñada en España, al cumplirse quinientos años de su muerte. Es el primer humanista hispánico, autor de la primera ‘Gramática castellana’ en 1492, publicada tres meses antes de que Colón llegara a América.

Antonio de Nebrija se presentó ante la reina Isabel la Católica con su manojo de milagros que parecían un alfabeto extraño y la reina le abrumó ver aquel arsenal de palabras de una lengua aún considerada vulgar, y desistió de apoyarlo en su aventura. El único que se interesó por esa gramática fue Juan de Zúñiga, quien asumió el mecenazgo y decidió publicarla. Te puede interesar: Quiz: 17 preguntas para probar tu redacción y ortografía

La primera gramática castellana se publicó en una imprenta anónima en tintas roja y negra. No se consideraba una lengua de cultura, y la edición de la gramática de Nebrija, además de ser la primera en publicarse en Europa, se anticipa como visionario en la sentencia de que para aprender latín había que conocer y aprender castellano. Nebrija tematizó su hazaña en cinco vertientes: Ortografía, Prosodia, Etimología, Sintaxis, acompañadas de una larga y minuciosa Introducción a la lengua castellana. Nebrija soñaba rescatar el latín culto que hablaba Cicerón.

Tras los orígenes

Al preguntarle al escritor Germán Espinosa por el origen de la lengua española, su erudición colmada de episodios encantadores nos llevó a las madrugadas de la antigüedad en la península española en la que la luz del alba se quebraba con el salto inusitado de incontables conejos que salían de los montes.

“Todo parece indicar que, en tiempos anteriores a la dominación romana, la abundancia de conejos en la Península Ibérica debía ser conmovedora. Solo así se explica el nombre de España, derivado del latín Hispania, a su vez procedente del griego Spania y este del fenicio Span, que traducía Tierra de Conejos. Es posible, sin embargo, que el nombre fuera autóctono y procediera del celta Spain, esto es, lugar de paso, más lógico si se piensa que España constituía en la antigüedad la única puerta de acceso marítimo al Mediterráneo. También en algún momento, se le llamó Hesperia (de Héspero, nombre griego del planeta Venus, cuando en la tarde aparece por occidente), con lo cual se quería significar su condición de país más occidental”.

Al consultar a la Real Academia de la Lengua Española, la palabra “español” proviene del vocablo provenzal “espaignol”, y este del latín medieval “Hispaniolus”, que entre los romanos significaba un territorio: que vive o viene de “Hispania”. El vocablo tiene una historia remota que nos lleva a otras errancias y arraigos. La lengua es la conjunción de arribos, arraigos, conquistas, resistencia y batallas. El español viene del latín porque gran parte de la península ibérica fue conquistada por Roma e integraba su imperio. Todo territorio conquistado es, a su vez, territorio conquistado por una lengua y una cultura. Al caer el Imperio Romano en el siglo V, el influjo del latín culto se redujo en la comunidad. Entre los españoles de las aldeas, se hablaba un latín cotidiano y ordinario, que variaba del latín culto en fonética, léxico y sintaxis. Esas variaciones y metamorfosis del latín oral y escrito entre los españoles, fecundaron el “romance castellano” que originó el Reino de Castilla y se arraigó y floreció en toda la península en la Edad Media. Según los historiadores, es allí donde nace el español o castellano en su versión inicial, bajo el influjo del latín vulgar que estaba salpicado de palabras heredadas del griego, celta y germánico.

Más tarde, en el siglo VII, España fue invadida por los musulmanes, dominio que se prolonga durante ocho siglos, y crea dos ámbitos definidos en la lengua española: uno, que mantiene la herencia latina y otro, el Al Andalus en el que florecerán los dialectos mozárabe neoárabe, y los dialectos de una minoría invasora árabe y bereber, que se ramificará con el tiempo como romances catalana, aragonesa, astur, gallego-portuguesa, además de la castellana.

La primera gramática castellana se publicó en una imprenta anónima en tintas roja y negra. No se consideraba una lengua de cultura.

Si estudiamos los orígenes de la lengua española, portuguesa, catalana, gallega y provenzal, italiana y francesa, descubriremos la raíz común del latín. Pero la consolidación del idioma español se inicia en el año 1200 gracias al rey Alfonso X y su legión de historiadores que desde Toledo tradujeron las obras literarias históricas y científicas y dieron cohesión al castellano. El mismo rey Alfonso X escribió todos sus documentos oficiales y decretos en español. Fue un sentido de pertenencia cultural a través del idioma en todo Occidente, que se fortaleció con el advenimiento de los monarcas católicos Fernando de Aragón e Isabel de Castilla. Es durante ese reinado de los monarcas donde el español alcanza su dominio y poder y se convierte en el idioma oficial del reino que en 1492 emprendió la aventura de conquistar a América. Ese año se escribió la gramática española de Antonio de Nebrija. Lea aquí: 5 puntos que te ayudarán a mejorar tu redacción

El dilema

Nebrija fue acusado de hereje y procesado por la Inquisición en su tribunal de Salamanca en 1506, al interpretar la Biblia desde los originales hebreos y griegos y no del latín, de la mano de hebraístas de orígenes judíos y proponer que los textos bíblicos volvieran a su forma original. La Inquisición le ordenó que esa tarea debía estar en manos de los teólogos y no de los filólogos. Fue absuelto al final, y se defendió escribiendo un libro Apología sobre la censura y la libertad de expresión. Dejó a su hija Francisca dictando la Cátedra de Retórica en la Universidad de Alcalá. Ella fue la primera mujer docente de su tiempo. A Nebrija le debemos el primer tratado de esta lengua híbrida rica en matices de distintos lugares de la tierra, que cuenta con cerca de cuatro mil palabras de origen árabe, y hoy, en 2022, es considerada la segunda lengua del mundo, hablado por 490 millones de personas.

  NOTICIAS RECOMENDADAS