La preocupación de muchas mujeres es el buen vestir, sentirse y verse bien en cada una de las etapas de la vida, por eso muchas optan por la originalidad de sus prendas, de tal manera que sigan siendo jóvenes, pero sin llevar atuendos de adolescentes.
Los 40 es una edad clave, la juventud está allí presente, pero enmarcada en una madurez emocional que permite recurrir a prendas modernas y llamativas sin necesidad de dejar al descubierto más de lo necesario.
La diseñadora Ketty Tinoco recomienda atuendos sencillos, y el lino es protagonista en los mismos cuando se trata de climas cálidos, en la versatilidad del mismo se basa la elegancia de quien lo lleve.
Los vestidos a la altura de la rodilla son precisos para una mujer que se apresta a cumplir sus cuarenta años o ya transita por ellos y los tonos, aunque la temporada impone los crudos, pueden adecuarse a la amplia paleta existente en este material.
Los pantalones de corte recto son una buena opción para la oficina y un evento casual, este puede variar dependiendo la hora y el escenario con la blusa, bien sea adornada con encajes para recibir un toque moderno y llamativo, o las de corte clásico para momentos formales.
Dependiendo de su físico también se deben adaptar ciertos estilos, es así como los vestidos strapless tienen cabida en pieles y cuerpos cuidados y las mangas siempre van a aportar un giro de seriedad y elegancia.




