Existen señales que pueden despertar la alerta ante un posible caso de cáncer indistintamente de donde se presente. Hay síntomas más evidentes que otros, también los que suelen ser “silenciosos”, pero en el caso de la mama, es un poco más obvio cuando el cambio es signo de atención.
Ante esta situación, es importante tener en cuenta varias consideraciones, advierte el médico mastólogo Luis Fernando Viaña. Generalmente se habla de que la presencia de una masa en la mama es el principal signo de alarma para iniciar un proceso de diagnóstico y así definir si ese cambio se trata o no de esta patología. La gran mayoría de variaciones nodulares palpables en el seno son benignas, sin embargo, hay un porcentaje que lleva a un diagnóstico, indica el especialista.
Dividiendo el cáncer por grupos, se puede evidenciar que es muy alto el número de casos en mujeres menores de 50 años, primero porque esa es una edad de incidencia, pero también se debe aclarar que ese aspecto está cobijado por la mayor población de mujeres en ese grupo etario en Colombia. (Lea aquí: Enfermedad del hígado graso no alcohólico, crisis silenciosa)
Signos de alarma
Como ya se ha advertido, las mujeres menores de 50 años configuran un grupo de riesgo, por lo que las siguientes señales merecen especial atención en caso de presentarse:
• Presencia de una masa que genere algún tipo de incomodidad, no necesariamente dolor.
• Secreción sanguinolenta por el pezón, aunque no es siempre un cáncer, si es signo de alarma.
• Cambios en la piel de la mama, no necesariamente se refiere a la llamada “piel de naranja” toda vez que esto sugiere un estadio avanzado, pero si se presentan retracciones, se debe tener en cuenta.
• Asimetría en los senos.
• Molestias físicas.
• Presencia de ganglios axilares palpables, aunque esto aumentó en esta época y obedecía a un estado postvacuna anti Covid-19.
El autoexamen de mama es muy importante, sin embargo, no es para diagnosticar un cáncer de mama, su función va más ligada al conocimiento de su cuerpo para determinar si surgen cambios, y de ser evidente, acudir al médico tratante que activará la ruta de atención y se llega a las imágenes (ecografía y mamografía), por lo que se convierten en una herramienta de alta credibilidad.
La práctica de someterse a este tipo de exámenes está estipulada en Colombia a partir de los 50 años y cada dos años, aun cuando no se presenten síntomas, por lo que si se encuentran lesiones durante este estudio, se debe acudir al especialista a fin de lograr un diagnóstico definitivo, manifiesta el doctor Viaña.
Existe un porcentaje muy pequeño de mujeres que debutan con enfermedad metastásica, es decir, tienen cáncer de seno pero el primer síntoma es una fractura patológica o la presencia de ganglios axilares.
Otro punto de interés es el referente a las mujeres con prótesis mamaria que presenten un seroma tardío o una masa asociada a la cápsula que rodea el implante, situación que requiere una rápida acción, toda vez que se puede estar ante un linfoma anaplásico de células grandes asociado a la prótesis. “Se trata de una enfermedad relativamente nueva, un tumor que habitualmente se soluciona con la cirugía, y es muy diferente al llamado Síndrome de Asia”, explica el mastólogo Viaña, quien recomienda calma en estos casos y una serie de exámenes para descartar.
