La Isla de Cholón (Barú), de aguas cristalinas y destino fijo dentro de los recorridos turísticos hacia las Islas del Rosario, ha sido tema diario en las noticias locales, más que por su belleza, por recurrentes estafas a sus visitantes.
Hay relatos donde se exponen las cuentas de 10 millones de pesos para un puñado de clientes por tan solo una mesa, un par de mojarras y cocteles poco elaborados. Lee también: “Regresen a Playa Blanca”: nativos sacan canción para atraer a turistas.
Otras historias tienen que ver con tarjetas robadas y vaciadas con los pocos datáfonos (terminales con las que se hacen los cobros electrónicos) que hoy quedan en la isla. Algunos turistas han documentado cómo han sido agredidos verbalmente solo por no querer pagar de más. Estos son apenas un par de ejemplos que lastimosamente aún aquejan a esta popular isla.
Cabe mencionar que el Distrito sí ha intervenido. En varias ocasiones ha conciliado con los isleños y regulado sus precios. Incluso varios restauranteros han cambiado sus cartas, a su manera.
Este es el caso de Sixto, un isleño que lleva casi 30 años ofreciendo almuerzos que cocina con sus sobrinos en la misma isla, cerca de la playa. Sixto cuenta que ha modificado y rebajado casi el 90% de los productos que aparecen en su carta, conforme a las peticiones del gobierno. Pero, aún está ese 10%.
El cobro del ‘Pablo Escobar’
Pablo Escobar es el nombre del coctel insignia de Cholón, casi que se puede ver en todas las cartas que ofrecen al llegar a su playa. Es básicamente una Piña Colada con mucho Aguardiente extra.
Por ese extra, lo cobran tres veces más caro. $185 mil vale, en comparación con el precio de los demás cocteles de la carta, que valen $60 mil.
Aún así muchos bañistas prefieren pagar esos $185 mil, incluso cuando en hoteles como ‘Aura’, que está al frente de Cholón, u otros bares cercanos a Isla Grande, como el de ‘La Piscinita’, casi todos los cocteles cuestan $30 mil.
Para entender este problema hay que tener en cuenta el contexto de la ‘cadena de estafa’, una secuencia colectiva en la que participan muchos actores. No siempre es una sola persona la que se “enriquece”, lo que dificulta la identificación de los personajes implicados; e incluso, peor aún, normaliza la actividad.
El acoso al cliente también es real, y para aquellos que son guías, que los conocen en la isla por traer a los clientes, se hace peor. Muchos lancheros, vendedores, prestadores de motos de agua y ‘gusanitos’, e incluso capitanes, aún miran con recelo a quienes no buscan ni participan de las famosas ‘comisiones’.
Otro dolor de cabeza es el pago en dólares. En la isla el dólar lo reciben a 3.500 pesos, aun cuando el dólar está por encima de los 4.000 y se ha mantenido en ese rango durante todo el último mes. Lee también: Semana Santa en Cartagena: estas son las reglas para disfrutar del mar.
Si a Sixto, o a muchos otros vendedores de Cholón, un guía le pide precios justos a cambio de no cobrar ningún tipo de comisión, en ciertos casos los vendedores sacan una carta distinta a la que muestran al inicio a los clientes, con precios de hasta $50 mil menos por plato. En algunos casos, casi la mitad del precio que pedían en la primera carta.
Esta es la lista con la cuenta que le cobraron a cuatro turistas, hecha a mano.

Pero tampoco pasa siempre así, muchas veces los vendedores se ofenden si pides rebajas, y te dejan de atender. Lo sienten como un desprecio a su trabajo, porque ya normalizaron que eso es lo que ‘cuesta’.
En muchos casos son niños los que cobran de más, niños que no pueden llegar a donde su mayor a decir que le dieron menos, o sencillamente no se permitirán ir a donde otro cliente sin llevarse una propina. También podría interesarle: ¡Atentos emprendedores!, Mincomercio fortalecerá 320 ideas innovadoras.
En Cholón hay un gran carisma para atender; pero ese no es el tema. El tener que ir con precaución es lo que sigue preocupando a locales y extranjeros, e incluso ya priva a muchas agencias y turistas de ir y conocer una hermosa isla como lo es Cholón de Barú.
En enero de este año, Johana Herrera, guía de turismo denunció a El Universal un hecho asociado a esta problemática. “Me ofrecieron 300 mil pesos para que yo no dijera nada, aprovechándose de que los extranjeros no hablaban nada de español, pero yo me negué”, puntualizó Herrera. Lea también: “Me ofrecieron $300 mil por mi silencio”: joven sobre abuso a extranjeros
¿Cómo mejorar la situación?
Si bien entidades como la Secretaría del Interior o la Alcaldía Local han instaurado, en pasadas ocasiones, precios sugeridos al público sobre los productos que son ofrecidos en Cholón, tampoco es que puedan fijarlos o establecerlos a la medida que ellos quisieran.
Pero no todos son manos atadas. Desde la Superintendencia de Industria y Comercio ya se han realizado proyectos ahí mismo en Barú, más concretamente en Playa Blanca, para capacitar a todos los prestadores de servicios en mejores dinámicas de venta, y así la gente reconozca de buena manera las experiencias en los territorios insulares.
Fue un trabajo en conjunto con la Secretaría del Interior, Policía Nacional, los Consejos Comunitarios y la comunidad. Trabajo que si se replica en Cholón podría ayudar a que se centre la atención en lo realmente importante de Cholón: su playa cristalina y su población nativa.
¿Ha disminuido el turismo? Estas son las cifras
El Universal contactó a Corpoturismo, entidad que promueve la competitividad, calidad y promoción nacional e internacional de la oferta turística. La entidad compartió la cifras de los indicadores de Cartagena en el primer periodo de 2023.

Hubo una disminución del 19% de llegada de pasajeros nacionales con respecto al mismo periodo en el año 2022. (Ene - Jun 2022).

