Para muchas personas el solo pensar volver a la rutina de usar el tapabocas obligatoriamente en cada lugar, resulta una pesadilla, sin embargo, para otras, desde que volvimos a la tan anhelada “normalidad” se rehúsan a dejarlo, esto debido a la protección que brinda, no solo del COVID-19, sino con otros virus.
En Colombia pese al crecimiento que ha habido en el número de contagios de COVID-19 el uso de mascarillas fue descartado, así lo aseguró la ministra de Salud, Carolina Corcho. Lea aquí: En peligro Navidad y Fin de año por aumento en casos de COVID-19
La medida fue descartada por un comité epidemiológico convocado por la ministra Corcho, quienes consideraron que no era necesario ampliar la exigencia de la medida, que hoy en día se mantiene vigente solo para el servicio público. Una de las opciones era que el tapabocas fuera exigido también en recintos cerrados. Le puede interesar: El COVID-19 se disparó: en la última semana hubo 300 casos diarios
“En este momento hacemos un llamado de conciencia. También hay que completar la vacuna, las otras vacunas de influenza, completar los esquemas de vacunación de niños y niñas, porque estamos viendo un aumento importante”, señaló la jefe de la cartera de salud.
En ese sentido, el Gobierno anunció que el uso de tapabocas se mantiene como ya se había establecido, este debe ser utilizado en transporte público, centros de salud y hogares geriátricos. Lea aquí: El plan del presidente Petro para garantizar el agua potable en La Guajira
Las declaraciones se dieron al término de una reunión que tuvo la ministra de salud, con el presidente del Congreso, Roy Barreras y diferentes representantes del sistema de salud, para fijar los puntos que conformarían la reforma estructural del sistema, que se presentará a principios del próximo año.
