El gobierno de Abelardo de la Espriella anunció este jueves 24 de septiembre que rompió relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán.
La medida, comunicada por la Cancillería colombiana, se habría tomado el pasado 19 de septiembre y, según el Ministerio de Exteriores, se debe a la visión del gobierno en materia de seguridad nacional y hemisférica, y su lucha contra el crimen transnacional.
El Gobierno acusó a Irán de presuntos vínculos “con grupos terroristas internacionales y otros grupos narcoterroristas que amenazan la seguridad del país”.
La Cancillería sostuvo que se tienen reportes internos de que en Irán han ocurrido violaciones a los derechos humanos y ataques verificados contra países que no son parte del conflicto en el Medio Oriente.
Además incluyó el bloqueo al estrecho de Ormuz y la obstrucción de las autoridades a las labores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para verificar el alcance de su programa nuclear como una de las razones para tomar la decisión.
“Los hechos descritos deterioraron la confianza de Colombia con el Gobierno de la República Islámica de Irán”, agregó la nota de Cancillería.
No obstante, explicó que esta medida diplomática “no significa la ruptura de relaciones consulares, según lo previsto en el artículo 45 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y el numeral 3 del artículo 2 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963”.
Por esto, la Dirección de Protocolo informará a las autoridades iraníes el procedimiento que corresponde seguir en lo que respecta a la permanencia de diplomáticos de ese país en Colombia y otros asuntos administrativos tras la decisión.
También sostuvo que “la diplomacia nacional protegerá las fronteras, rechazará cualquier forma de injerencia externa y promoverá la defensa de los ciudadanos y los intereses de Colombia, ante la comunidad internacional”.
Guerra de Irán con EE. UU.
Irán sostiene un enfrentamiento bélico con Estados Unidos, que se inició el pasado 28 de febrero, tras un bombardeo lanzado por Washington e Israel contra territorio iraní, que llevó, entre otras, a la muerte del ayatolá Alí Jameneí, líder político y espiritual de esa nación.
Ese golpe llevó a Irán a una posición de defensa y ataque de las fuerzas militares, que se ha recrudecido y conducido al cierre del estrecho de Ormuz, lo que ha disparado el precio internacional de petróleo.
