Lo que acababa de ver al salir de la sala se había adherido a mi retina como una huella imborrable, como un dedo que reposa por segundos en un tintero previo a marcar algo.
Cada detalle que voy a describir es tributo a lo que aconteció desde el momento en que me dejé caer en la silla, dispuesto a entregar mi atención por completo a esta obra ganadora de cuatro premios Óscar el pasado 10 de marzo. Investigué antes de pagar los $23.000 de la entrada al cine, porque adentrarse en el mundo de ‘Pobres criaturas’ implica iniciar un viaje en el cine de Yorgos Lanthimos, un director reconocido por su estética visual única, que tiende a tejer metáforas para narrar la complejidad de la existencia, despertando reflexiones profundas y duraderas. Lea también: Akira Toriyama: el legado del maestro que moldeó generaciones
‘Poor Things’ cuenta con una dupla creativa excepcional; Lanthimos como creador, y Emma Stone como su musa. No es la primera vez que trabajan juntos, pues en 2018 recibieron elogios por ‘The Favourite’, una comedia de época. Esta vez la apuesta fue una comedia oscura que cuenta la historia de una mujer (Bella Baxter) revivida por un científico que le inserta el cerebro de la bebé que tenía en su vientre, lo que repercute en un resultado extraño, una mujer imprudente y que empieza a ‘crecer’ y a ‘vivir’ la vida.

“Emma no se limitó a poner en escena esa faceta tierna que tienen las niñas y los bebés. Al final decidimos trabajar con la fisicidad del personaje, sin analizarlo ni tratar de comprenderlo”, contó Lanthimos a Vogue España el año pasado.

Detrás de esa premisa hay una interpretación narrativa acerca de lo que se considera qué es la vida, sus colores, matices, pero sobre todo, quién tiene derecho a darla, y quién tiene derecho a quitarla. El doctor Godwin, a quien Bella llama “padre”, recrea un mundo utópico para ella, haciéndole creer que el peligro acecha fuera de su casa, lo que provoca que Bella se revele en su contra y escape. Este doctor puede verse representado en el padre sobreprotector de cualquier chica. La película habla sobre la necesidad del mundo por controlar el placer de la mujer, y satanizar el libre albedrío.
Llama la atención el vestido que usa Stone en la escena de la boda, propio de la época victoriana. El atuendo es blanco, con piezas esponjosas y un velo que desde la semiótica podría aludir una barrera, las rejas de una cárcel, según lo comentan algunos analistas de vestuario.

Las mangas, según tituló Vanity Fair España “son la nueva obsesión de la moda”, y se convierte en una pieza de códigos estilísticos.

No hay nada a lo que Bella le tenga miedo cuando se fuga, pues no quiere volver a ser controlada. Esto se ve reflejado en la colorimetría de la película, que empieza a blanco y negro y luego se desborda de color.

Para ella no hay placer que no merezca ser disfrutado, y es aquí la parte controversial por la que una gran cantidad de espectadores se salió de la sala.
La cinta permite apreciar la dura realidad de muchas mujeres que ejercen la prostitución. En una de las escenas, Bella queda sin dinero al llegar a París, y tras romper su relación con Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo) toma la decisión de trabajar en un prostíbulo. Las escenas no solo son explícitas, sino impactantes y para algunos “incómodas”. Lea también: ‘Duna: Parte Dos’: Una secuela potenciada al máximo

“Cómo nos cuesta ver el placer femenino representado en pantalla ¿qué pasa cuando la mujer quiere tener relaciones sexuales por el simple hecho de tener placer, y no para tener hijos? El mundo nunca le enseñó a la mujer que debe abrazar ese placer, se cree que el sexo es igual al amor, pero al hombre sí se le enseña que puede tocarse sin enamorarse”, escuché decir a Bárbara Miranda, periodista de cine, en su pódcast de Spotify.
La película ahonda en temas como la identidad personal y la capacidad de cambio. Lanthimos utiliza su lenguaje audiovisual para contar cómo es la oscuridad de una mujer al no reconocerse en medio de la plenitud de su existencia, por eso salí tan maravillado de la sala, por eso recomiendo a hombres y mujeres que no se pierdan esta obra de arte.
