El físico teórico J. Robert Oppenheimer es recordado por la historia de forma triste y negativa. El llamado “Padre de la bomba atómica” nació el 22 de abril de 1904 en Nueva York, y fue un científico que vivió con un conflicto moral y ético gracias a su invento, en especial tras los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.
“Aunque había contribuido al desarrollo de una poderosa arma que puso fin a la guerra, también era reflexivo de las espantosas consecuencias humanitarias de su uso. Al mismo tiempo, fue cuestionado y acusado de ser comunista, eso lo llevó ante la justicia”, explican desde Universal Pictures, casa productora de la película ‘Oppenheimer’, que desde este jueves 20 de julio competirá contra ‘Barbie’ por llevarse la taquilla del fin de semana de Estados Unidos y el mundo entero. Lea también: La publicidad a base de memes: ‘Blue Beetle’ recibe apoyo de los fanáticos
De Oppenheimer se sabe además, y gracias a esta frase que dijo: “Me he convertido en la muerte, el destructor de mundos”, que su sentido de arrepentimiento era fuerte y este lo atormentó hasta sus últimos días. Murió el 18 de febrero de 1967 a los 62 años. “Sin embargo, su legado como el padre de la bomba atómica y su complicada analogía con la ciencia y la ética permanecen vigente hasta el día de hoy”, dicen desde Universal y por eso Chistopher Nolan se embarcó en la aventura de hacerle una película que mostrara eso y más.
Y que la haga Nolan es una de las principales razones de que la crítica crea que puede competirle a la Barbie de Greta Gerwig. Veamos por qué.
Su protagonista, Cillian Murphy

Es uno de los actores preferidos de Christopher Nolan, tanto así que ha aparecido en cinco películas del director, en papeles secundarios: en la trilogía del Caballero de la noche, El origen y Dunkerque. Ahora le tocó el turno de ser el protagonista.
Cillian Murphy es un actor irlandés de 47 años que lleva varios años como un icono de la televisión como el protagonista de Peaky Blinders. Para Nolan era el perfecto Oppenheimer.
Las locaciones
Como todo lo de Nolan, para quien el espacio y el tiempo son muy importantes, Oppenheimer se filmó en el Instituto de Estudios Avanzados (IAS) de la Universidad de Princeton, “donde Robert Oppenheimer y Albert Einstein trabajaron juntos después de la Segunda Guerra Mundial, y utilizaron el edificio original del IAS, donde Oppenheimer era el director”, confirmaron desde la producción.
Por otro lado, la mayoría de las escenas interiores se filmaron en el Los Álamos real. “Este enfoque resultó estimulante para el elenco, ya que permitió a Cillian Murphy y Emily Blunt filmar escenas en la misma casa donde había vivido la familia Oppenheimer”.
La filmación
Nolan también se destaca por no gustarle mucho el tema de la imagen generada por computador y por ser muy realista en lo que muestra. Oppenheimer se rodó exclusivamente con cámaras de gran formato —Panavision® 65mmy IMAX® 65mm—. “Es un ambicioso experimento para producir un drama centrado en el ser humano con las cámaras más grandes del mundo, que suelen usarse para vistas panorámicas”.
Nolan no hace nada sencillo. Su reputación como uno de los mejores cineastas de la actualidad obedece a su genialidad. Por ejemplo, se sabe que cada copia de la película mide casi 18 kilómetros y pesa unos 270 kilogramos. Lea también: ‘Por los países de Colombia’: historias de la realidad nacional
“La nitidez, la claridad y la profundidad de la imagen no tienen comparación. Lo principal, para mí, es que al filmar en una película IMAX de 70 mm, realmente logras que la pantalla desaparezca. Tienes una sensación de 3D sin usar gafas. Tienes una pantalla enorme y estás llenando la visión periférica de la audiencia. Los sumerges en el mundo de la película”, aseguró sobre Oppenheimer.
La adaptación de un libro

El libro en el que está basado gran parte del argumento y trama de la película se titula ‘Prometeo Americano’, y fue lanzado este año en español por la editorial Debate. La obra reunión múltiples reconocimientos a través de los años, como son el Premio Pulitzer 2006, National Book Critics Circle Award 2005 y Duff Cooper Prize 2008, siendo la biografía definitiva de Oppenheimer escrita por Kai Bird y Martin J. Sherwin.
Este libro trae 30 de entrevistas a familiares, amigos y colegas; de búsqueda en archivos del FBI; de análisis de las cintas con discursos e interrogatorios, y de hallazgos de documentos privados del físico nuclear. “Una biografía de una enorme minuciosidad que ofrece una visión íntima del científico más famoso de su generación; una de las figuras icónicas del siglo XX para quien el triunfo y la tragedia se unieron en un nudo gordiano”, dice la reseña.
