El Barcelona logró su primera victoria en la Liga de Campeones con una contundente goleada de 5-0 sobre el débil Young Boys suizo, en un partido completamente dominado por el conjunto azulgrana. Esta victoria le permitió al Barça dejar atrás el tropiezo sufrido en la primera jornada ante el Mónaco y recuperar la confianza en Montjuïc.
El inicio del encuentro fue animado por el millar de aficionados suizos que viajaron a Barcelona para apoyar a su equipo, pero su entusiasmo no duró mucho. A los 8 minutos, Lewandowski abrió el marcador al aprovechar un disparo desviado de Raphinha. A partir de ahí, el Young Boys, un equipo que ha dominado el fútbol suizo en la última década pero que atraviesa un mal momento, no pudo hacer frente al poderío de los locales. Lea aquí: Manchester City sonrió como visitante y sigue invicto en Champions
Con un 75% de posesión del balón, el Barça manejó el ritmo del partido a su antojo. Aunque el equipo suizo intentó acercarse tímidamente a la portería de Iñaki Peña, con disparos de Monteiro y Colley, su ataque no fue lo suficientemente peligroso.
El Barcelona sentenció el encuentro antes del descanso con dos goles en tres minutos: Raphinha aprovechó un rechace en el área para marcar el segundo, y poco después Íñigo Martínez anotó el tercero con un preciso cabezazo tras un centro de Pedri en un tiro libre.
Ferran Torres, titular en este partido, estuvo cerca de ampliar la ventaja antes del medio tiempo, pero Keller, el guardameta del Young Boys, evitó el cuarto gol en un mano a mano.
Sin embargo, a los cinco minutos de la segunda mitad, Lewandowski volvió a aparecer para marcar el 4-0 tras un córner botado por Raphinha y prolongado por Íñigo Martínez. Con el resultado prácticamente definido, el encuentro perdió intensidad, incluso con la entrada de Ansu Fati y Frenkie de Jong, quien volvía a jugar tras una larga lesión. Le puede interesar: Real Cartagena: Ojo con Barranquilla que le ganó a Soacha de visitante
El Young Boys no solo se vio superado en todas las líneas, sino que sufrió el infortunio de un autogol de Camara, quien desvió un centro de Balde para poner el 5-0 definitivo a diez minutos del final.
Monteiro, el jugador más destacado del equipo suizo, casi logró el gol del honor en dos ocasiones: primero estrelló un disparo en el larguero, y luego, en tiempo añadido, anotó un gol que fue anulado por fuera de juego.
