En un año de contrastes para los equipos colombianos en competiciones internacionales, Atlético Nacional, Millonarios, Junior de Barranquilla y Águilas Doradas tuvieron actuaciones dispares en sus respectivas competiciones. Mientras que algunos lucharon hasta el final por la clasificación, otros vieron frustrados sus sueños de avanzar a instancias lejanas de los torneos.
La diferencia económica y de infraestructura ante los clubes de Brasil y Argentina representa un obstáculo significativo a la hora de plantearse metas ambiciosas en los torneos internacionales.
Los clubes brasileños cuentan con presupuestos mucho más grandes, lo que les permite fichar jugadores de renombre, mejorar sus instalaciones y ofrecer condiciones óptimas de entrenamiento. Además, la mayor estabilidad financiera les da una ventaja competitiva, no solo en el ámbito local, sino también en las competiciones continentales.
Copa Libertadores
Junior de Barranquilla fue el equipo colombiano que mejor le fue en sus disputas internacionales durante la última temporada, destacándose en la Copa Libertadores. El equipo ‘tiburón’ inició la fase de grupos con una sonora victoria ante Botafogo en Brasil, mostrando un rendimiento sobresaliente y dejando claro que su ambiciones eran altas.
Sin embargo, la campaña tuvo altibajos, ya que después de esa victoria histórica, no logró sumar tres puntos en ninguno de los tres partidos que disputó como local en Barranquilla, empatando los encuentros ante equipos de gran nivel. A pesar de esta dificultad en casa, los ‘tiburones’ lograron una victoria clave en Quito, derrotando a Liga de Quito, un resultado que mantuvo viva su esperanza de avanzar en el torneo.
Logrando pasar la fase de grupos en primer lugar, Junior de Barranquilla contó con la fortuna de enfrentarse a Colo Colo en los octavos de final de la Copa Libertadores, lo que inicialmente parecía un cruce accesible para los colombianos. Sin embargo, la suerte no estuvo de su lado, ya que el equipo fue derrotado de manera contundente y vergonzosa en ambos partidos de la llave.
Millonarios fracasó
El año de Millonarios en la Copa Libertadores fue, sin duda, vergonzoso y se debe catalogar como un fracaso rotundo. A pesar de contar en su grupo con un equipo de renombre como Flamengo, y también a otros más asequibles como Bolívar y Palestino, los dirigidos por Alberto Gamero nunca estuvieron a la altura de la competencia.
Los azules se vieron superados en todos los partidos, mostrando una falta de contundencia y de planteamiento táctico que les impidió siquiera pelear por la clasificación. El resultado final fue desastroso: solo 3 puntos, obtenidos a través de tres empates, que los ubicaron en la última posición del grupo, fuera de toda posibilidad de avanzar a la siguiente fase.
Nacional, mal
El paso de Atlético Nacional por la Copa Libertadores también fue un fracaso total. Después de consagrarse campeón de la Copa Colombia, el equipo ‘verde’ de Antioquia afrontaba con ilusión su participación en el torneo más importante de América, comenzando desde la Fase 2.
Sin embargo, a pesar de enfrentarse a un rival en teoría más accesible como Nacional de Paraguay, el rendimiento de los dirigidos por el cuerpo técnico de turno fue totalmente insuficiente. El equipo fue superado en ambos encuentros, perdiendo los partidos de manera sorprendente y siendo eliminado de forma temprana, mucho antes de lo que se esperaba para un club con la historia y la calidad de Atlético Nacional.
Águilas no voló
Águilas Doradas llegó a la fase 2 de la Copa Libertadores gracias a su destacada posición en la reclasificación de la liga colombiana, lo que le permitió soñar con dar un golpe en el torneo continental.
Sin embargo, su paso por la competencia fue más bien discreto, sin pena ni gloria. El equipo dirigido por Hernán Darío Herrera no logró imponer condiciones en ninguno de los dos partidos ante Red Bull Bragantino, empatando ambos encuentros en tiempo reglamentario. La serie se definió desde el punto penal, donde Águilas no logró superar a su rival, siendo eliminado de la competencia en una instancia temprana.
Copa Sudamericana
Para los equipos colombianos, disputar la Copa Sudamericana resulta una tarea desigual debido a la distribución de los cupos que reciben Argentina y Brasil, que cuentan con una ventaja considerable. Mientras que estos países tienen una representación mucho más amplia, Colombia solo tiene derecho a dos lugares directos en la fase de grupos.
Lo más complicado es que para acceder a esos dos cupos, los equipos colombianos deben enfrentarse entre sí en una dura fase previa, lo que reduce aún más las opciones de clasificación.
Medellín, rescatable
La presentación del DIM en la Copa Sudamericana fue rescatable y dejó destellos de buen fútbol. El equipo avanzó a la fase eliminatoria como líder de su grupo, sumando 13 puntos gracias a cuatro victorias, un empate y solo una derrota. En octavos de final, el conjunto rojo se cruzó con Palestino, equipo proveniente de la Copa Libertadores, a quien despachó sin mayores problemas, logrando un contundente 6-2 en el resultado global.
Sin embargo, en cuartos de final, la suerte no estuvo de su lado. Tras empatar ambos partidos de la llave frente a Lanús, el DIM fue eliminado desde los lanzamientos del punto penal, un desenlace cruel para un equipo que había mostrado una sólida actuación hasta ese momento.
Alianza no se afianzó
El paso de Alianza Petrolera por la Copa Sudamericana, siendo su primera experiencia internacional, se desarrolló tal como se esperaba: con altibajos, pero dejando una huella en la competencia. Dirigidos por el técnico cartagenero Hubert Bodhert, el equipo terminó en la tercera posición de su grupo con 5 puntos, lo que reflejó las dificultades para competir a nivel internacional.
Sin embargo, uno de los momentos más destacados de su campaña fue el emocionante empate 3-3 ante Cruzeiro en Belo Horizonte, un auténtico partidazo que se convirtió en uno de los mejores encuentros del año en la Sudamericana.
Mezcla frustrante
La presentación de los equipos colombianos en los torneos internacionales de 2024 fue una mezcla de frustraciones, desafíos y algunos destellos de calidad, pero en general, los resultados no estuvieron a la altura de las expectativas.
Finalmente, a pesar de algunos momentos de gloria y buenos partidos, la mayoría de los equipos colombianos no lograron avanzar en las competiciones internacionales, lo que refleja una vez más las dificultades estructurales y económicas que enfrentan los clubes del país cuando compiten a nivel continental.
