Mientras miles de aficionados provenientes de todos los rincones del planeta han convertido a San Francisco en uno de los epicentros de la Copa Mundial de la FIFA 2026, por una fría y neblinosa noche de verano en North Beach, el histórico barrio de la ciudad, Lille Italy (Pequeña Italia) regaló una escena cargada de simbolismo.
Entre turistas vestidos con las camisetas de sus selecciones, pantallas transmitiendo los partidos de la cita orbital y restaurantes repletos de aficionados, apareció una de las figuras más reconocidas del fútbol italiano actual: Riccardo Orsolini. Lea: Ellas son las parejas de los jugadores de Colombia que brillan en el Mundial 2026
“Un mundial Sin Italia es como si la novia no fuera a la fiesta”: Orsolini vive el Mundial desde San Francisco, California, EEUU
El delantero de 29 años y estrella del Bologna FC visitó Steps of Rome Trattoria, donde rápidamente fue reconocido por los fanáticos que seguían la jornada mundialista. Las fotografías, los saludos y las conversaciones no tardaron en multiplicarse. Sin embargo, detrás de las sonrisas había un sentimiento imposible de ocultar: la ausencia de Italia en la máxima fiesta del fútbol.
“Si Italia no está en el Mundial es como si la novia no fuera a la fiesta”, afirmó Orsolini durante una conversación exclusiva con El Universal.
El extremo derecho asegura que “Definitivamente estoy triste. Triste por mí, pero sobre todo por Italia. Italia pertenece a estos escenarios”, agregó el atacante.
Y es que la Azzurra no es una selección cualquiera. Cuatro veces campeona del mundo, protagonista de algunas de las páginas más gloriosas de la historia del fútbol y referente de generaciones enteras, Italia siempre aporta emoción, rivalidad, tradición y ese toque especial que le pone sabor a la Copa del Mundo. Su ausencia deja un vacío difícil de llenar en el torneo más importante del planeta.
A pesar de la nostalgia, Orsolini no dejó de vivir la pasión mundialista. Durante la transmisión del partido entre Colombia y Uzbekistán siguió atentamente cada jugada y celebró los tres goles de la selección colombiana junto a los aficionados presentes en el restaurante. Por momentos, la estrella de la Serie A dejó de ser protagonista para convertirse en un aficionado más de la gran fiesta del fútbol.
Quizás no fue casualidad. En el Bologna FC comparte vestuario con el defensor colombiano Jhon Lucumí, uno de los pilares de la Tricolor.
“Le mando un saludo muy especial a mi panita colombiano, a mi parcero Jhon Lucumí. Colombia tiene una selección fuerte, con talento, personalidad y posibilidades de hacer un gran Mundial. En el fútbol todo puede pasar”, aseguró.
Consultado sobre la posibilidad de disputar el Mundial del Centenario en 2030, cuando tendría 34 años, el italiano no cerró ninguna puerta.
“Los sueños no tienen fecha de vencimiento. Nunca se sabe lo que puede pasar, estaré viejo pero la fe nunca se pierde de jugar un mundial”; sostuvo el atacante.
La presencia del atacante provocó un auténtico revuelo entre los aficionados que seguían los partidos en Steps of Rome Trattoria. Muchos aprovecharon la oportunidad para fotografiarse con una de las figuras más representativas del calcio italiano contemporáneo.
Para Mauricio Florese, empresario gastronómico y propietario del restaurante, la visita representa un nuevo capítulo en la historia de un establecimiento que se ha convertido en punto de encuentro de figuras emblemáticas del deporte italiano. Por sus mesas han pasado leyendas como Francesco Totti, Gennaro Gattuso y personalidades del deporte mundial como Valentino Rossi.
“Es un honor recibir a una figura como Riccardo Orsolini. Aunque Italia no esté presente en esta Copa del Mundo, hoy una parte importante del fútbol italiano estuvo en nuestra casa y en nuestra ciudad”, afirmó Florese.
Por su parte, Tommaso Topa, maestro pizzero napolitano y uno de los rostros más conocidos del establecimiento, destacó que la presencia del futbolista convirtió la noche en una auténtica celebración italiana.
Mientras la Copa Mundial de la FIFA 2026 continúa escribiendo historias en los estadios de Estados Unidos, México y Canadá, Riccardo Orsolini la observa desde la distancia, como millones de italianos que extrañan ver a la Azzurra entre las protagonistas.
Sin lugar a dudas; porque más allá de los títulos y los resultados, Italia sigue siendo una de esas selecciones que le dan alma, identidad y carácter al Mundial. Y aunque esta vez contempla la fiesta desde los televisores de un restaurante en San Francisco y no desde el césped, mantiene intacta la ilusión de volver a ver a su país entre los grandes del fútbol mundial y, por qué no, llegar él mismo a la cita del Centenario en 2030.

