Deportes


Rocky Valdez, el alegre, valiente e inteligente que nos llenó de gloria

El entrenador Orlando Pineda, quien peleó tres veces con Rodrigo Valdez (q.e.p.d.) y fue su amigo, recordó varios momentos vividos con el excampeón.

CARLOS CABALLERO VILLA

23 de marzo de 2020 12:00 AM

Los cartageneros no lo olvidan, siempre lo llevarán en su corazón. Fue un ídolo de toda la vida y a tres años de su partida su recuerdo permanece indeleble en la familia del deporte bolivarense.

Rocky Valdez, ‘La Fiera’ o el ‘Campeón de la Humildad’, como se le conoció, fue una verdadera gloria del deporte de las ‘Narices Chatas’, pero además una extraordinaria persona afuera de los cuadriláteros.

Orlando Pineda, exboxeador y reconocido entrenador, mantiene sus recuerdos frescos, bien frescos. Fue uno de los grandes amigos de Rocky, por eso es toda una autoridad para hablar del campeón.

“Vivíamos a dos calles de por medio en el barrio Chambacú. Fuimos amigos desde niño, en esa época yo me hice como boxeador junto a Bernardo Caraballo en la década de los 60 cuando se combatía en el Circo Teatro, pero la verdadera amistad con Rocky vino después”, asegura Pineda, de 75 años, quien recordó con emoción los momentos vividos con su gran amigo.

Le pegó tan fuerte como pudo y también recibió buenas manos del siempre aguerrido Rocky Valdez.

“Peleé tres veces con él, la primera la perdí en tres asaltos, siendo Rodrigo menor que yo dos años. Ahí fue cuando nos hicimos más amigos, comenzamos a entrenar y a hacer muchas cosas juntos”, agregó.

Pineda aún saca pecho por lo que pasó en el su nuevo duelo con el gran Rocky. “La segunda pelea se la gané, me preparé mejor y salí airoso. La tercera pelea, cuando el debutaba como boxeador profesional, fue pareja, pero volví a perder con Valdez. Fue ahí cuando decidimos juntos no pelear más por el grado de amistad que ya teníamos”, dice Pineda.

Se desborda en elogios, cuenta una que otra anécdota, se siente cómodo en el diálogo. “En lo personal, Rodrigo siempre fue una persona muy centrada, juiciosa, pero como dato curioso debo decir que fue amante del béisbol por encima de cualquier cosa. Pienso que él quiso ser beisbolista, pero el destino le tenía guardado otra cosa”.

Pineda siempre admiró a Valdez, quien a puño limpio se abrió paso en la vida. “Como boxeador, Rocky representó la semblanza del boxeador colombiano y costeño: alegre, valiente e inteligente. Fue un boxeador de media distancia, contragolpeador, incisivo y muy certero”.

Sus ojos se humedecen cuando recuerda la partida de Valdez, quien a los 70 años se fue de este mundo víctima de un paro cardíaco.

“Me dolió mucho su muerte, fue fiel, amigo de sus amigos, eso fue algo determinante en su vida, siempre estuvo al lado de sus amigos, nunca los olvidó. Se mantenía en el Mercado y en San Andrecito, con gente que lo quería y adoraba”, recalca.

Su voz se quebranta en ese momento y ahí termina la entrevista. Un nudo en la garganta no dejó a Pineda seguir hablando del campeón de la humildad.

Momentos de gloria

Rocky fue el segundo campeón mundial que tuvo Colombia, ganó el título de los medianos el 25 de mayo de 1974 ante el norteamericano Benny Briscoe, con nocaut en el séptimo asalto.

Defendió ese cetro con éxito en cuatro oportunidades ante Grattien Tonna, Ramón Méndez, Rudy Robles y Max Cohen. (Así cubrió El Universal las peleas más recordadas de Rocky Valdés)

Perdió el trono, pero...

Luego Rocky peleó con el argentino Carlos Monzón, quien le quitó el trono, en uno de los combates más recordados en la historia del boxeo.

La pelea se realizó en Montecarlo el 26 de junio de 1976 y duró 15 asaltos.

Valdez y Monzón se dieron a placer, en un combate de dos guerreros con gran pegada que dejaron el alma y su corazón dentro del ring. En el último round, Monzón tumbó a Valdez. El argentino ganó por decisión.

El 30 de julio de 1977 vino la revancha, también se hizo en Montecarlo. Monzón, el gigante, como se le conocía, fue mandado a la lona por Valdez, el segundo boxeador en el mundo que se daba el lujo de tumbar al argentino, que finalmente ganó por decisión.

Otra vez fue grande

El 5 de noviembre de 1977, el título lo declararon vacante porque Monzón no quería pelear y en la unificación del título de AMB (Asociación Mundial de Boxeo y CMB (Consejo Mundial de Boxeo) Valdez y Briscoe volvieron a pelear, quedando como campeón el cartagenero, quien ganó por decisión en 15 asaltos. Fue la segunda vez que se puso el cetro de campeón.

El combate se realizó en Campione (Italia). Una vez finalizado el pleito ambos boxeadores fueron llevados a la clínica debido a que quedaron en muy malas condiciones por los fuertes golpes que se dieron.

Últimos combates

Valdez perdió el título por decisión el 22 de abril de 1978 con el argentino Hugo Pastor Corro, en San Remo (Italia), en 15 asaltos. La revancha fue el 11 de noviembre de ese mismo año. El pleito fue en Buenos Aires, en donde el argentino volvió a ganar por decisión.

Rocky hizo dos peleas más en Bogotá ante Charles Hayward, a quien le ganó por nocaut en el séptimo round, un 14 de mayo de 1980. Ahí mismo, en la Capital peleó con el dominicano Gilberto Almonte, a quien venció por la vía rápida en el primer round el 28 de noviembre de 1980, siendo este su último combate.

Una vida ejemplar

Rocky Valdez siempre tuvo una sonrisa para dar y un consejo para entregar a quienes se iniciaban en esta actividad. Sin ir a una universidad llevó una vida ejemplar. Nunca se vio involucrado en ningún tipo de escándalo.

Por eso la gente siempre lo adoró y vio en él uno de los mejores ejemplos como deportista Cartagena y Bolívar.

Antes de ser boxeador, Valdez era pescador, se asoleaba todos los días con el fin de ganarse el bocadito de comida que le permitiera sobrevivir.

A él nunca se le vino la fama a la cabeza. Fue un tipo sencillo, bonachón, sincero, con los pies en la tierra.

Sus números

Rocky Valdez inició en este deporte por accidente cuando faltaba un boxeador para completar una cartelera en el Parque Centenario. Eso fue en 1961.

Su primera pelea como profesional fue ante Orlando Pineda en 1963. Ganó por decisión en cuatro round.

Hizo 73 peleas, ganó 63, 42 de ellas por nocaut. Perdió 8, una por nocaut técnico ante Juan ‘Rudy’ Escobar en Barranquilla. Nunca sufrió un nocaut fulminante.

Empató en dos ocasiones, una con Mario Rosito y otra con Germán Gastelbondo.