Estoy convencido, hace mucho rato, que el mundo evoluciona en torno a la mujer, y por lo tanto son ellas el centro del Universo.
Remitámonos a nuestro país para precisar que son las mujeres el eje vertebrador de nuestra nación, y también aterricemos en Cartagena y Bolívar para destacar de sus mujeres el liderazgo que detentan en híbridos cargos y funciones en múltiples sectores empresariales y públicos.
En algún momento del año pasado, en una destacada cadena radial, sus panelistas - periodistas, hicieron un corto, pero sustentado análisis de la cantidad de mujeres profesionales que hoy lideran los más importantes gremios del país, reflejo de la naturaleza combativa del género femenino. (Puede interesarle: Natalia y Ana, la mujeres que impulsan la transformación empresarial en Cartagena).
En virtud de tales apreciaciones, la revista EMPRESAS sustrajo, de dos de ellas, sus sensaciones sobre el liderazgo que asumen: se trata de Alejandra Espinosa Harris, directora ejecutiva de Colectivo Traso; y Mónica Fadul Rosa, directora ejecutiva de Fenalco Bolívar (Federación Nacional de Comerciantes Empresarios de Colombia).
• Es evidente ese gran salto de las mujeres para liderar, exitosamente, muchos espacios esenciales de la nación, por ejemplo, los gremios más importantes en Cartagena y el país están exitosamente conducidos por ustedes...
Alejandra Espinosa: Ejercer liderazgo hoy como mujer significa cambiar el indicador del éxito: pasar de la simple presencia a la transformación real. Hoy, liderar en estos espacios significa hackear el sistema desde adentro. No se trata solo de ocupar una silla, sino de redefinir la agenda. Implica aportar una mirada que priorice la empatía, el desarrollo sostenible y la cocreación. En escenarios donde antes imperaba la competencia individual, el liderazgo femenino introduce la fuerza del tejido social y el poder de lo colectivo. Lideramos porque el territorio nos necesita para sanar y progresar.
Mónica Fadul: Es el reflejo de una transformación profunda y sostenida, pero aún en proceso, con miras al lograr el ideal de igualdad de acceso y participación en el desarrollo. En el ámbito de la gerencia gremial, es marcada la participación de la mujer, a fuerza de formación y construcción de capacidades, donde el crecimiento económico no se separa del bienestar social. (Puede interesarle: Liderazgo femenino de gran estatura en conversatorio de Umayor).
• ¿Cuál debe ser el papel de los hombres frente a esta importante proyección femenina?
AE: El liderazgo femenino no puede entenderse como una moda, ni un asunto exclusivamente de mujeres; es una transformación profunda que sigue evolucionando, gracias a la preparación constante de las mujeres, a su capacidad de adaptación para construir consensos y al compromiso que asumen con la vida, con sus familias. Esta visión necesita de la articulación de los hombres. Estamos llamados a sumar miradas y a reconocer el valor de la diferencia. (Puede interesarle: Expo Mujer Bolívar 2026: más de 135 líderes se reunieron para inspirar y conectar).
MF: El papel de los hombres es el de construir en unión, respeto y solidaridad. Hay que trabajar en superar diferencias que son verdaderos mitos. No debemos ver el camino como una competencia de poder entre géneros, sino como una oportunidad de sumar capacidades para que a la sociedad le vaya mejor. Las transformaciones se seguirán dando y sosteniendo en el tiempo cuando haya disposición y actuar genuino, sin sesgos ni condicionamientos espurios.
• ¿Qué otras fibras sensibles seguirán palpando las mujeres, para seguir abonando un futuro soñado como república?
AE: El liderazgo femenino tiene la particularidad de ser profundamente distributivo y territorial. Cuando las mujeres lideran los procesos comunitarios o institucionales en nuestras regiones, vemos que los recursos se priorizan en lo esencial: educación, salud, nutrición y proyectos productivos sostenibles. Las mujeres estamos transformando el territorio, porque no vemos la economía separada de la vida. Estamos tejiendo resiliencia donde antes había indiferencia. (Puede interesarle: Iniciativa en Cartagena y Bolívar fortalece el liderazgo de mujeres y comunidades afro).
MF: El liderazgo femenino tiene la virtud de humanizar la agenda pública y económica, poniendo el foco en lo verdaderamente esencial. Necesitamos más mujeres en los espacios de incidencia y a más hombres apoyando la construcción común. Educación de calidad, protección de la infancia, la sostenibilidad ambiental y la reducción de las brechas de pobreza son desafíos donde la mujer puede continuar aportando con sus facultades.
