Construcción


Lo que debe saber antes de comprar una casa prefabricada

Hay estigmas alrededor de este tipo de viviendas asociados a malas experiencias, pero estas siguen siendo una gran opción en el mundo de la construcción.

MARTÍN CARVAJAL CHAMORRO

21 de octubre de 2020 12:00 AM

Las palabras “casa prefabricada” les sonarán mal a algunos. Traen a la mente imágenes de estructuras pequeñas mal hechas y sin ningún atractivo que solo podrían ser habitadas por “familias que no tiene otra opción”. Nada podría estar más lejos de la realidad. Aunque aún no son especialmente comunes en nuestro país, las casas hechas con materiales prefabricados son parte integral del paisaje urbano de países como Japón, China, Suecia y Holanda. (Lea aquí: Innovar y tecnificar es el camino hacia las edificaciones modernas).

¿Qué son?

Se trata de viviendas ensambladas a partir de piezas hechas con antelación, a través de un proceso estricto que garantiza su calidad y estabilidad. Pueden ser muros, marcos, columnas, travesaños, pisos, techos o incluso, en algunos casos, la estructura o la casa entera. El material de estas piezas puede ser la madera, el concreto, el acero, la mampostería o el hormigón, entre otros. Con algo de asesoría, un cliente puede decidir entre un catálogo de posibilidades para tener una casa armada a su medida. (También puede leer: Claves para elegir su casa ideal y sin complicaciones).

En términos generales, son tan seguras como una casa promedio, con algunas consideraciones especiales contenidas en la Norma Técnica Sismorresistente 98 (NSR-98). “Es un método que solo se utiliza para viviendas de una o dos plantas y únicamente en construcciones residenciales, no en edificios con mayores exigencias sísmicas, como hospitales o estaciones de bomberos. La norma aprueba algunos sistemas de prefabricación y cualquiera que esté hecho de materiales no convencionales debe tener un permiso especial”, afirma Alberto Sarmiento Revollo, ingeniero civil.

Ventajas y desventajas

“La prefabricación permite agilizar procesos constructivos. Hay que buscar materiales que ya existen en el mercado, especificar las dimensiones, hacer el pedido y ensamblar”, explica Sarmiento. Otras construcciones, entretanto, se demoran un poco más debido a que las estructuras y algunos materiales (como el concreto) tienen que hacerse desde cero hasta que alcancen la resistencia y estabilidad deseadas.

Ese ahorro de tiempo también se traduce, a la larga, en un ahorro de dinero. Siempre que las especificaciones de construcción se sigan adecuadamente, el producto final será una casa económica, sismorresistente y prácticamente indistinguible de una vivienda promedio. Además, genera menos escombro que los procedimientos tradicionales y requiere menos procesos, por lo que es una metodología más limpia y amigable con el medio ambiente.

Ahora bien, tampoco no se puede decir que las casas prefabricadas sean una opción perfecta e infalible. En primer lugar, necesitan de bases estables para levantarse, por lo que la simple tierra no servirá. En segundo lugar, necesitan de mano de obra calificada y mantenimiento especial diferentes a los inmuebles comunes; si alguno de los dos falta, es muy probable que ocurra un accidente o la vivienda no dure mucho en pie. Por último, a pesar de que el proceso de construcción es más rápido aprobarlas requiere de trámites extra que no aplican a una casa común y corriente.

¿Se expandirán?

De acuerdo con el ingeniero Alberto Sarmiento Revollo, las casas prefabricadas no han tenido mucha popularidad en el mercado colombiano, ya que los constructores prefieren otros métodos de construcción aún más ágiles y que requieren menos papeleo, como el uso de mampostería estructural y concreto reforzado. En el resto del mundo, la situación es muy diferente. Según el Global Prefabricated Building Market Study, 2020-2025 (Estudio global de construcciones prefabricadas, 2020-2025), es probable que el mercado de este tipo de viviendas vea un auge debido a la pandemia por el ahorro que representan tanto para los constructores como para los compradores.

“La actual situación está llevando a los comerciantes a modificar y refinar sus atractivos únicos para lograr una presencia más fuerte en la industria. La concentración del mercado en países desarrollados como Estados Unidos y Europa Occidental es alta”, afirma el estudio. En cuanto a los líderes tradicionales de este sector, como el extremo oriente asiático, el estudio concluye que los hogares prefabricados seguirán siendo populares allí y cada vez más promovidos por los gobiernos y la clase media.