Estas son las acciones humanas que amenazan a los cuerpos de agua

Los ecosistemas marinos no se escapan de los daños provocados por las actividades del hombre, con consecuencias lamentables que ponen en riesgo a cientos de especies.

IVIS MARTÍNEZ PIMIENTA

05 de junio de 2020 12:00 AM

En Colombia somos afortunados. El reporte de avance del Estudio Nacional del Agua 2018, hecho por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales - IDEAM, dice que tenemos uno de los países con mayor oferta hídrica de agua dulce en el mundo, y somos uno de los apenas 21 países del planeta con acceso a dos océanos: Atlántico y Pacífico. (Lea aquí: El agua, el gran desafío que tiene la humanidad y sobre todo América Latina)

Los cuerpos de agua están cada vez más amenazados, pues no alcanzamos a dimensionar lo que el llamado “desarrollo” le hace a la naturaleza. Como una oportunidad para aprovechar mejor nuestros recursos hídricos y buscar soluciones, El Universal enumera las cinco grandes amenazas que hoy enfrentan los cuerpos de agua en el mundo:

Calentamiento global

No podemos olvidarnos de la emisión de gases de efecto de invernadero, que afecta también al medio marino. ¿Sabía usted que más del 93% de todo el calor que han añadido al planeta las actividades humanas desde 1950, ha sido absorbido por los océanos?

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, la elevación de la temperatura y el aumento de la acidificación de los océanos se están ahora haciendo patentes en el derretimiento del hielo marino del Ártico y en la decoloración de los corales, un espacio de reproducción del que depende el 25 % de las especies marinas.

Contaminación por plásticos

Según GreenPeace, se han encontrado plásticos a más de 10 mil metros de profundidad en los océanos, material que puede llegar al agua incluso si lo tiramos a la basura, pues no es dispuesto correctamente en muchas regiones del mundo.

Los microplásticos, derivados de todos los productos creados de sustancias como polietileno, están en la superficie de los océanos, la columna de agua, el fondo marino, las costas y la biota. Ingerir microplásticos puede introducir toxinas a la base de la cadena alimentaria marina y a la vez propiciar la evacuación de estas toxinas, lo que podría causar consecuencias graves en el ecosistema de los océanos.

Pesca indiscriminada

“A partir de la segunda mitad del siglo XIX, los grandes avances tecnológicos propiciados por la revolución industrial irrumpieron también en el medio marino”, explica el investigador Alejandro De Vera. Estas nuevas tecnologías pesqueras, incorporadas a bordo de grandes buques transoceánicos, con el tiempo han representado una amenaza para la vida marina, llevando a algunas especies al borde de la extinción, y es que, cada año se extraen de los océanos más de 77,9 millones de toneladas de pescado y marisco.

“La contaminación generada por esta explotación intensiva industrial deja un rastro preocupante en los océanos, que van disolviendo, expandiendo y acumulando diversos compuestos tóxicos que acceden a las cadenas tróficas marinas, una de las principales fuentes de alimento humano”, continúa De Vera.

Desarrollo insostenible cerca a las cuencas

Las cuencas hidrográficas son espacios territoriales delimitados, donde se concentran todos los escurrimientos (arroyos o ríos) que confluyen y desembocan en un punto común llamado también punto de salida de la cuenca.

Son importantes porque allí se dan todas las actividades sociales, políticas y económicas de una población; sin embargo, un documento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), dice que a partir del siglo XX, el desarrollo insostenible cerca a estas áreas, ha puesto en peligro su ecología de en gran parte del mundo y que las presas y embalses mal construidos han afectado las reservas de agua en muchas regiones. (Lea aquí: Caño Juan Angola, “el más contaminado de Cartagena”)

La amenaza continúa hacia los océanos, y es que, casi siempre, la población humana habita a menos de 200 kilómetros de las zonas costeras de sus países.

Derrames de crudo y otras sustancias

Las gotas de hidrocarburos pueden mezclarse con partículas sedimentarias y materia orgánica en el agua, y peor aún, hundirse lentamente hasta el fondo marino. De esta manera, se produce la sedimentación de partículas contaminadas por hidrocarburos.

Cuando el derrame queda esparcido en la superficie, afecta a la actividad pesquera de los lugares en los que ocurrió, y a las criaturas del mar, en su mayoría aves, que desaparecen en el agua o se hunden porque no pueden volar. Estudios señalan que estas sustancias químicas incluso pueden llegar al ser humano a través de la cadena alimenticia.

En Colombia, según el Sistema de Información Ambiental, SIAC , los ríos y mares reciben y transportan cargas contaminantes de agua utilizadas en los diferentes procesos socioeconómicos y vertidas mayoritariamente sin tratamiento previo; además, son los receptores de altos volúmenes de sedimentos originados por procesos de erosión, bien sea de origen natural o por acción del hombre.