Minería submarina: 5 razones para ponerla ‘bajo la lupa’

Se ha convertido en la mayor amenaza de los ecosistemas marinos y si no se realiza con las medidas requeridas, sus efectos pueden ser irreversibles.

Es poco lo que sabemos del fondo marino. Las investigaciones nos han permitido conocer solo un 1% de la vida submarina, dejándonos claro que hay una gran riqueza de recursos minerales que se ha formado por más de millones de años, y que hoy se han convertido en el principal foco de explotación minera.

Según un ingeniero ambiental caleño y experto en estudios marinos, consultado por El Universal, en las profundidades del mar se pueden encontrar una gran cantidad de recursos ricos en cobre, níquel, hierro, manganeso, entre otros, que podrían utilizarse para la fabricación de baterías recargables, pantallas táctiles, televisores, celulares inteligentes y paneles solares. Elementos que para el sector comercial son una mina de oro.

Es por eso, que la exploración minera submarina se ha convertido en la mayor amenaza de los ecosistemas marinos, pues no existe aún una reglamentación internacional que evite los daños ambientales que esta actividad ocasiona. Si no se ejecuta con las medidas requeridas, los efectos negativos pueden ser irreversibles. Le puede interesar: La actividad humana ha acelerado la degradación de los océanos, según la ONU.

Te contamos cinco razones por las que la minería en el fondo marino es una amenaza:

1. Daños a la biodiversidad marina: la maquinaria no solo destruye el hábitat sino que también el ruido de estas perturba a especies como las ballenas; la iluminación en el oscuro fondo marino provocará daños irreparables a las criaturas adaptadas a niveles nulos de luz.

2. Extinción de especies únicas: el mar tiene gran cantidad de especies raras, que están adaptadas a vivir solo en este ambiente, como los ‘gusanos zombies’ descubiertos en 2002, los cuales no se encuentran en ningún otro lugar del planeta.

30 años
es lo que demoran en recuperarse las especies afectadas por la minería submarina.

3. Altera la cadena alimenticia: esta actividad afecta a toda la cadena trófica del océano, sobre todo a las especies que forman el primer peldaño de la cadena alimenticia.

4. Agudiza el cambio climático: el fondo del mar y sus especies son un almacén de “carbono azul”. La minería, al impactar en los procesos naturales de almacenamiento de carbono, puede agravar el cambio climático.

5. Destrucción de recursos naturales y especies que aún no han sido descubiertas: solo conocemos el 1 % del fondo marino y no sabemos cómo realmente funcionan los ecosistemas en ese hábitat, por lo que la minería marina podría provocar la destrucción de especies y ecosistemas aún por descubrir.

Así las cosas, invadir y arrasar el fondo del mar con gigantescas máquinas mineras es muy mala idea, pues según un estudio publicado en febrero de 2017, las especies afectadas tardan casi 30 años en recuperarse. Algunas nunca lo logran del todo.

No vale la pena destruir ecosistemas por ningún mineral o metal. Es hora de proteger nuestros océanos para evitar esta actividad minera y evitar la extinción de especies y la crisis climática que esto conlleva.

Sin duda, el fondo marino es el ecosistema más grande y rico de la tierra, por lo tanto debemos protegerlo y aprender de él, no minarlo. Puede leer: ¿Qué imagen tienen los colombianos de la minería?

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