Educación


Así afrontan las universidades los desafíos impuestos por el COVID

Las instituciones de educación superior en Colombia y Latinoamérica luchan por mantener la cobertura y la calidad educativa en medio de la pandemia.

TANIA FLÓREZ DECHAMPS

13 de octubre de 2020 12:00 AM

Con aspectos en contra como la desigualdad en el acceso a internet, la poca capacitación de docentes en el uso de herramientas tecnológicas y la crisis económica, las universidades afrontan diversos desafíos, en medio de la pandemia, un contexto sin precedentes en la historia moderna en la que las experiencias de referencia son nulas.

En Colombia y en el resto de países de Latinoamérica, donde las condiciones de la educación superior son similares, las instituciones de educación superior (IES) públicas y privadas implementan estrategias para adaptarse al estudio remoto, desde hace dos períodos académicos.

Lo primero que han tenido que hacer las universidades es fortalecer - o crear en caso de que no contaran con ellos - sistemas y plataformas para dar continuidad a la formación de los estudiantes, de manera virtual.

Ana Capilla, coordinadora de Educación Superior, Ciencia y Educación Técnica y Profesional de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) dijo que el COVID aceleró las transformaciones que venían dándose en las universidades, como la expansión de la educación a distancia que tendrá más relevancia en adelante.

“Es probable que lo que surja no sea la enseñanza que conocíamos y vayamos a una enseñanza al menos híbrida. Tenemos una oportunidad por delante para explorar una nueva vía con las máximas garantías”, expresó la funcionaria de la OEI durante el foro Primer Foro Virtual de Rectores de Educación Superior en torno al COVID-19.

Oscar Domínguez González, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun), coincide con Capilla al señalar que “las instituciones de educación superior están generando estrategias de apoyo financiero, de uso y acceso a equipos y a internet y de mejoramiento de la comunicación y la salud mental y física de la comunidad, con el propósito de asumir integralmente el autoaprendizaje de los estudiantes”, como respuesta a las necesidades que exigen las circunstancias.

Ajuste del presupuesto

El director de Ascun indica que esas estrategias afectaron el presupuesto de las IES, sobre todo el de aquellas que no contaban con herramientas tecnológicas y debieron desarrollarlas desde cero.

“La pandemia permitió agilizar el uso masivo de plataformas, lo cual se convirtió en motivo de reajuste de los presupuestos del año 2020 para redirigir inversiones importantes a fortalecer el acceso a la información de diversos públicos de interés, mantener procesos de calidad en la formación, potenciar servicios de biblioteca en línea, materiales de consulta virtual, apoyo de asesoramiento por teléfono o internet y medios digitales, y disponer de las capacidades instaladas”.

A esto se suman los dineros dispuestos para el desarrollo de programas psicosociales de apoyo a la comunidad educativa, planes de atención e información para mitigar la propagación del coronavirus, protocolos de acceso a las instalaciones de acuerdo a las normas de bioseguridad (para el personal administrativo que debe asistir), entre otros rubros relacionados con la pandemia que no contemplaron la instituciones sus presupuestos de 2020.

¿En peligro de cierre?

La deserción de estudiantes es otro asunto que complica la situación financiera de las universidades durante la coyuntura. Algunas universidades del país prevén una deserción de hasta el 50%, de acuerdo con datos de Ascun, a pesar de los planes becarios y de financiación que se han adoptado. (Lea también: Buscan mantener descuentos en matrículas de universidades públicas para 2021)

Un informe reciente del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), sobre educación superior y COVID-19, destaca que “una gran cantidad de IES públicas dependen - aunque en menor medida que las privadas - de aportaciones parciales de los alumnos. (...) eso implica que muchas de esas universidades, aun siendo públicas, enfrentarían serias dificultades financieras”.

En la publicación se añade que “los flujos de caja podrían no alcanzar, generando problemas de tesorería y, tal vez, de supervivencia financiera en particular en el caso de las IES privadas que podrían no abrir en un trimestre. Esto puede ser especialmente crítico en el caso de las universidades privadas de tamaño pequeño o mediano que no pueden garantizar la continuidad formativa en modalidad virtual”.

Pero el director de Ascun tiene un perspectiva de las universidades colombianas más positiva y asegura que la respuesta hasta el momento es una buena señal de la capacidad de las IES para afrontar la crisis. Recalca que las medidas adoptadas desde el Gobierno nacional a favor de la educación superior también contribuyen a mantener la continuidad en el servicio de educación. (También le puede interesar: Universidad Nacional pide salvavidas para cubrir déficit por la pandemia)

“Lo que se ha evidenciado en esta coyuntura es la respuesta inmediata de las instituciones de educación superior para identificar las necesidades del entorno y atenderlas prontamente, con iniciativas en las que también se articularon los sectores productivo y gubernamental tales como la producción de respiradores mecánicos, la adaptación de laboratorios de diagnóstico y seguimiento entre muchas otras”, puntualiza Dominguez González.