Se cumplen siete días desde el inicio del conflicto bélico en Medio Oriente entre Estados Unidos e Israel contra Irán, un enfrentamiento marcado por intensos bombardeos, la consolidación de alianzas militares y las voces de apoyo y rechazo que han surgido desde distintos sectores de la comunidad internacional. En medio de este escenario, también crece el temor a una posible expansión de la guerra.
La confrontación se concentra actualmente en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz y territorios cercanos a Estados como Chipre, Turquía y Azerbaiyán, mientras que en Europa y América Latina las posturas frente al conflicto permanecen divididas.
En medio de este contexto, El Universal conversó en exclusiva con Edwin Yabo Glusman, director del norte de Suramérica en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, para conocer las principales razones que, según el Gobierno israelí, motivaron el inicio de esta guerra, abordando factores diplomáticos que influyeron en la decisión de atacar a Irán, el papel de EE. UU. y las posibles implicaciones del conflicto para América Latina. Esto nos dijo.

¿Cuál es la razón principal por la que Israel considera necesario confrontar militarmente a Irán en este momento?
“La más directa tiene que ver con que luego del enfrentamiento con Israel en junio del año pasado y luego de que Estados Unidos e Israel en aquel momento bombardearon las instalaciones relacionadas con el programa nuclear iraní, el régimen iraní, que es un régimen tiránico, fanático, religioso, extremista, en vez de abandonar el programa nuclear, en realidad se abocó a invertir más recursos y más velocidad en el desarrollo de ese programa y además del programa de hacer misiles balísticos.
Eso sin lugar a dudas es una situación insostenible para Israel, ya que Israel es la primera amenazada por el régimen de Irán desde hace ya 47 años, de una actividad constante de ese régimen para destruir el Estado de Israel. El gobierno de Jamenei estaba además construyendo instalaciones subterráneas mucho más profundas de lo que pueden llegar las bombas que penetran el terreno de Estados Unidos, es decir, que hubiéramos estado en un momento en que hubiéramos estado indefensos todos, la comunidad internacional, ante un régimen totalitario y extremista”, afirmó Edwin Yabo Glusman.
¿Es cierto de que uno de los objetivos constitucionales de Irán es la destrucción de Israel?
“La ideología del Islam radical, que es una de las ideologías más peligrosas y tóxicas que existen en la historia de la humanidad, una ideología viva y presente en el Medio Oriente, tiene como uno de sus principales objetivos el exterminio del Estado de Israel, pero también de los judíos y luego de los cristianos. Es decir, es una ideología que está en contra de todos, en principio, mientras se conviertan al Islam no habría problemas, pero todo el resto sería condenado.
Eso es lo que puedo decir. Entonces, en este caso, en el caso de Irán, es otra vez una ideología, la misma radical chiita (rama del Islam del Profeta Muhammad) que tiene como objetivo la destrucción del Estado de Israel y a su segundo enemigo Estados Unidos”, indicó.
Críticas al Primer Ministro isrealí, Benjamín Netanyahu, que apuntan a que esta sería una guerra provocada para “preservar su poder”, ¿Qué opinión tiene al respecto?
“Yo no considero que una situación que se viene construyendo y creciendo y desarrollándose desde 47 años atrás ahora tenga que ver con algo puntual. Además, especular con la guerra es lo más peligroso que hay. Un verdadero político nunca haría eso, porque en la guerra no se saben los resultados, se sabe cómo uno entra, no se sabe cómo uno sale. Es realmente un análisis, esa acusación y ese análisis me parece de poco peso”.
¿Considera usted que se agotaron realmente todas las vías diplomáticas antes de iniciar esta escalada militar?
“A ver, Naciones Unidas por desgracia está politizada, es un organismo que ha sido utilizado siempre en contra de Israel, la única vez que no fue así, fue la votación en 1947 en favor de la fundación de un Estado judío, pero luego ha sido instrumental a los ataques de los distintos enemigos de Israel a lo largo de los últimos 70 y algo de años.
La ONU es un foro político donde la Asamblea General de Naciones Unidas, bueno, hay mayoría a los enemigos de Israel, y se ha visto como es totalmente parcial en sus decisiones y unilateral en contra de Israel, señalando a Israel como si fuera el único problema que existe en el planeta.
Otra vez, frente a una amenaza existencial, poco se puede decir, es decir, si Israel esperaba esta ventana de oportunidad que se dio y esa ventana se cerraba, Israel afrontaba una amenaza existencial, y no existe procedimiento político o procedimiento legal, o no existe incluso derecho internacional que obligue a un país a aceptar su destrucción.
No hay nada que obligue a un país a ello. La primera obligación que tiene el país es defender a sus ciudadanos y defenderse a sí mismo. Eso fue lo que Israel hizo”.
La Organización Internacional de Energía de la ONU señaló que “nunca ha tenido información que indicara que Irán tuviera un plan estructurado para construir una bomba atómica”. Sobre eso, ¿qué opinión tiene?
“No tengo conocimiento de lo que acaba usted de decir, pero a Israel le basta con la información que obtiene, y tenemos muy buena información de Irán sobre las intenciones del régimen. Incluso, si usted ve las últimas declaraciones de hace unos días de Steve Whitkoff, que fue el principal negociador en Ginebra con la delegación iraní, comentó que los iraníes tenían una actitud desafiante en la que dejaron claro que tenían suficiente uranio enriquecido para 11 bombas nucleares. Es decir, que lo tenían ya, según lo que ellos decían.
Los iraníes tienen uranio enriquecido al 60% y para pasarlo al 90%, que es el porcentaje para hacer las armas, se necesitan apenas 10 días o un poco más. Armas nucleares en manos de estos clérigos medievales fanáticos es peligrosísimo y no podíamos asumir ese riesgo”.
Con respecto a eso, ¿qué ha pasado con este mineral o metal pesado?, por ejemplo
“Bueno, no tengo la verdad, noticias de qué ha pasado o dónde está ese mineral. Lo que queda claro otra vez son las intenciones del régimen iraní. No hay ningún, ningún objetivo o utilización pacífica para uranio enriquecido en esas proporciones.
La única utilización de uranio enriquecido en esas proporciones es para armas atómicas. Israel desde ya no puede aceptar que un gobierno que promete destruir el Estado de Israel pueda llegar a tener capacidades operativas como para hacerlo”.
¿Qué papel ha jugado el apoyo militar estadounidense en esta fase del conflicto? ¿Cree que esta guerra puede frenar el programa nuclear iraní?
“Bueno, es una coordinación entre ambos países que es histórica, no se ha dado antes nunca una cooperación de tal magnitud en algún enfrentamiento bélico. Y esta es la primera vez que sucede y es realmente una de las tantas cosas históricas que han sucedido.
Y bueno, uno no tiene la seguridad de nada con respecto al futuro ¿no?, pero nosotros vamos a hacer todo lo que sea necesario para evitar que Irán tenga alguna capacidad operativa para amenazar a Israel. Tenemos que terminar con 47 años de que el régimen iraní le pone una pistola cargada en la cabeza al Estado de Israel.
Eso se tiene que terminar y haremos todo lo que sea necesario para eso. Además, si eso logra que el pueblo iraní consiga la libertad y la paz, pues qué mejor. Porque creemos que la verdadera solución está en la caída del régimen, no solamente en un acuerdo de paz, la solución es el fin del régimen”, afirmó.
Situándolo en nuestro contexto regional, ¿qué impacto podría tener esta guerra en América Latina?
“La ideología del Islam radical, en especial del chiita iraní, incluye la expansión hegemónica. Es decir, ¿cuál es la gran diferencia entre Corea del Norte e Irán, si ambos tuvieran armas atómicas? Corea del Norte no es una ideología hegemónica, no intentan expandir la ideología a ningún otro país.
Irán por lo contrario sí. La presencia de Irán en América Latina, como en todos los demás continentes del mundo, tiene entre otros objetivos la expansión ideológica, la expansión cultural, la posibilidad de actuar militarmente, violentamente o bélicamente contra los objetivos que ellos consideren en el continente. Y ya lo han hecho.
Lo hicieron dos veces en Argentina, no es solamente Irán, es también Hizbulá. Lo hicieron en Panamá la explosión de un vuelo con unas 20 o 40 personas en 1994, un día después del ataque a la comunidad judía en Buenos Aires, son ejemplos importantes.
Pero además está la persecución de disidentes en el continente. Además Hizbulá e Irán tienen una red de conexiones con bandas de narcotráfico, grupos de lavado de dinero y falsificación de moneda, de dólares, entre otras cosas”.
¿Han detectado ustedes indicios de que pudiera haber células de Hizbulá en Colombia?
“Yo no tengo ningún indicador al respecto, pero la presencia está considerada en todo el continente. La entrada fue Venezuela a propósito, la entrada fue el socialismo del siglo XXI, a través de Hugo Chávez y Maduro, y también en Bolivia en la época de Evo Morales. Venezuela ha extendido un gran número de pasaportes venezolanos a iraníes, que su presencia queda clara en América Latina para las fuerzas de seguridad y de inteligencia, y es un verdadero peligro”.
¿Es decir que el impacto en Latinoamérica es ideológico y terrorista, más que nuclear?
“El impacto puede ser ideológico, terrorista, pero también nuclear, porque hay fuentes de uranio en países de América Latina y en Bolivia. Sabemos que los iraníes estaban también detrás de eso. Hubo también detenido personas que estaban recabando información sobre el tráfico en el canal de Panamá.
Es decir, es una estructura completa que hay que tener en cuenta y que los países combaten en cooperación con Estados Unidos e Israel”, detalló Yabo Glusman”.
¿Qué opina de la postura del presidente de Colombia, Gustavo Petro, sobre la guerra?
“La verdad que a nosotros lo que nos importa es lo que dice el pueblo iraní. Y el pueblo iraní quiere libertad y quiere sacarse encima de este régimen totalitario y fanático. Israel está combatiendo por la libertad, por la democracia, por el fin de uno de los regímenes totalitarios más terribles de la historia. Todo lo demás queda pequeño al lado del momento histórico que estamos viviendo”.
En toda guerra hay consecuencias humanitarias. ¿Cómo responde Israel a las críticas sobre el impacto en civiles? Algo que impresionó mucho fue la muerte de unas niñas de un colegio atacado
“Primero que no hay ninguna verificación, salvo lo que dice la Guardia Revolucionaria de Irán, sobre el hecho. Estados Unidos sé que está investigando, no sabemos de qué se trata, nadie tiene conocimiento completo de lo que sucede. Por lo tanto, hay que esperar a que se terminen esas investigaciones. Pero lo más importante es que ni Estados Unidos, ni Israel tienen como objetivos blancos civiles.
No tienen ningún sentido táctico ni estratégico. No juegan ningún papel a favor del Estado de Israel ni de Estados Unidos. Nosotros tenemos el apoyo del pueblo iraní y no tenemos ningún interés en damnificarlo. Todo lo contrario, el propio gobierno iraní que ha asesinado en dos días, en enero, a más de 30.000 personas por manifestarse”.
¿Qué tendría que ocurrir para que Israel considere terminado este conflicto?
“Para Israel lo que tiene que pasar es tener certeza de que Irán ya no tiene las capacidades para amenazar a Israel con ninguno de sus sistemas de los que mencioné antes, ni el nuclear, ni el misilístico, ni ningún otro.
Que deje de apoyar a sus... que el grupo de lo que se llama el ‘Anillo de Fuego’ que Irán diseñó durante décadas a través de los grupos de las milicias y de los peones políticos de Irán, que están en Líbano, en Irak, en Siria, en Hamás y en el Yemen, que también estén inutilizables o que no puedan volver a amenazar a Israel, como pasó el 7 de octubre.
Una vez que eso suceda, es uno de los primeros signos de que Israel podría decir, bueno, esto es un buen resultado para nosotros. Y si con esas condiciones creadas le permiten a los iraníes derrocar al régimen tiránico, qué mejor”, enfatizó Edwin Yabo Glusman, director del norte de Suramérica en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel.

