Poco se habla sobre el mecanismo que existe para que las empresas del sector privado inviertan hasta el 50% de su impuesto de renta en la ejecución de proyectos con impacto socioeconómico en sus territorios.
Con la Ley 1819 de 2016, el mecanismo de obras por impuestos se empezó a regular y su aplicación entre 2018 y 2023 alcanzó una inversión cercana a los 2,1 billones de pesos en más de 297 proyectos, beneficiando a 238 municipios priorizados con Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y Zonas más Afectadas por el Conflicto (ZOMAC), de acuerdo con la Agencia de Renovación del Territorio.
En su implementación intervienen múltiples actores como las empresas contribuyentes, entidades territoriales, comunidades, organizaciones y Gobierno nacional; estos crean el engranaje que pone en marcha al mecanismo, cumpliendo cada uno con un papel importante desde la gestión de los recursos, estructuración de los proyectos, otorgamiento de viabilidad, gerencia, hasta la ejecución del mismo.
Los contribuyentes pueden destinar sus impuestos en proyectos para sectores como el de energía, vivienda, educación, transporte, saneamiento básico, entre otros. Además, el mecanismo ofrece dos opciones para su implementación: la opción fiducia, en donde una empresa fiduciaria se encarga de administrar los recursos y realizar las contrataciones (interventoría, obra, gerencia), bajo la coordinación del empresario como responsable de que el proyecto se ejecute a satisfacción. Y la opción convenio, donde el contribuyente ejecuta el proyecto con recursos propios suscribiendo un convenio con el ministerio encargado, pudiendo realizar directamente las contrataciones y, una vez terminado a satisfacción, recibe unos Títulos para la Renovación del Territorio, con los cuales puede pagar hasta el 50% de su respectivo impuesto de renta o incluso negociarlos en el mercado. Es importante mencionar que varias empresas pueden unirse para la cofinanciación de un solo proyecto.
En Bolívar, hasta ahora se han ejecutado con el mecanismo algunos proyectos de dotación, sin embargo, desde la Gobernación son más grandes las apuestas para unir a los actores y transformar socioeconómicamente al territorio con proyectos estratégicos de mayor impacto. Por ejemplo, con la formulación del proyecto del sector educación -Institución Educativa Técnica Agroindustrial San Benito, en el Sur de Bolívar, entre otros-, se pretende lograr con los contribuyentes, la gestión de más de $20.000.000.000 beneficiando a más de 10 mil personas.
Algunos beneficios del mecanismo para el sector privado son: fortalecimiento de las relaciones con las comunidades, ejecutar directamente su impuesto controlando su destinación, mejoramiento de la responsabilidad social empresarial, transformación del territorio afectado por la violencia, flujo de caja, entre otros.
La invitación es la unión de todos los actores para fortalecer la operación del mecanismo, con el fin de transformar a nuestro territorio con impuestos propios.
