comscore
Editorial

La guerra contra Irán

“Solo un retorno al pragmatismo y una revisión urgente de la intervención podrían evitar un desastre económico y político de alcance histórico para el Gobierno Trump...”.

Compartir

A pesar de las advertencias internacionales, la acción bélica contra Irán persiste, acercando al mundo a una recesión comparable a la de 2008. Tras semanas de bombardeos, el conflicto ha escalado a un punto crítico: Irán ha restablecido el cierre militar del Estrecho de Ormuz, disparando contra petroleros en respuesta al bloqueo naval de Estados Unidos.

Este ‘choque energético’ mantiene el barril de petróleo por encima de los 100 dólares, con analistas y autoridades iraníes advirtiendo que podría escalar hasta los 200 dólares.

La economía global enfrenta una amenaza de estanflación que afecta desde la seguridad alimentaria hasta la industria tecnológica. Según reportes de The New York Times, las negociaciones de paz en Pakistán están estancadas: mientras Irán ofrece suspender su actividad nuclear por cinco años, Donald Trump exige un compromiso de dos décadas, una postura percibida como un error de cálculo que imposibilita la tregua.

A nivel interno, la estrategia comienza a erosionar el apoyo a Trump. Incluso analistas afines señalan que la inestabilidad bursátil y el costo de vida comienzan a hacer mella incluso en el movimiento MAGA.

Y en el plano internacional, tras 40 días de bombardeos sin lograr la rendición de Teherán, la audaz movida comienza a ser vista como un fracaso estratégico; el aislamiento de Washington es evidente tras los choques diplomáticos del presidente con aliados claves. Trump, por ejemplo, ha calificado de “inaceptable” la postura de la primera ministra italiana Giorgia Meloni, quien defendió firmemente al papa León XIV ante los ataques del mandatario estadounidense. Trump había arremetido contra el Pontífice afirmando que “no tiene ni idea de lo que pasa”, tras los llamados de paz de la Iglesia, lo que ha generado un rechazo masivo en Europa; llamar al papa León XIV “débil contra el crimen” y “liberal” por estar haciendo lo que por naturaleza le corresponde, esto es, llamar a la paz, es un error de juicio que sólo podía suscitar rechazo masivo, incluso entre sectores católicos afines a su gobierno.

Como señala James K. Galbraith en El País, esta “madre de todas las derrotas” está hiriendo la imagen de EE.UU. y fortaleciendo el estatus de Irán. La soberbia diplomática está empujando a Europa a un alejamiento incalculado de la Casa Blanca.

Solo un retorno al pragmatismo y una revisión urgente de la intervención podrían evitar un desastre económico y político de alcance histórico para el gobierno de Trump, que hasta ahora ha dado golpes destructivos de la infraestructura militar de Irán, pero también ha fortalecido el estatus geopolítico de los herederos del imperio persa, hiriendo la imagen internacional de EE. UU. Hacerlo no dañaría su Gobierno; simplemente, sería aplicar su archi reconocida practicidad, por la cual cambiar de dirección, cuando toca hacerlo, siempre le resulta en extremo fácil.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News