La Fantástica ha construido durante decenios una de las plataformas industriales y logísticas más importantes del país. Refinación, petroquímica, puertos y una creciente capacidad empresarial hacen parte de una fortaleza bien conocida. El desafío ahora es conseguir que esa capacidad produzca todavía más inversión, conocimiento, proveedores locales competitivos y empleos de calidad.
En ese contexto, la instalación del Comité Ejecutivo del Clúster Industrial de Cartagena, con la Cámara de Comercio como coordinadora, es una buena noticia para la ciudad y para Bolívar; no por crear una nueva instancia, sino porque busca ordenar y conectar capacidades ya existentes. Integrado con la participación de más de 30 empresas, tendrá el reto de construir una agenda compartida en transición energética, eficiencia productiva, innovación, desarrollo de proveedores y formación de talento. Su valor dependerá de pasar de la conversación institucional a proyectos colaborativos con metas e impactos medibles.
Esta apuesta tiene una dimensión internacional, pues el Clúster hace parte de Transitioning Industrial Clusters, iniciativa del Foro Económico Mundial que reúne a 43 clústeres de 24 países para avanzar en competitividad, transición energética y sostenibilidad, vinculación que permitirá a la ciudad comparar su madurez, acceder a aprendizajes especializados y conectar con actores capaces de aportar tecnología y financiación.
De igual forma, la firma del memorando de entendimiento con el Programa Global de Parques Eco-Industriales (GEIPP) de la ONUDI, junto a la Cámara de Comercio de Cartagena, Icontec, la ANDI y la Universidad Tecnológica de Bolívar, fortalece esta visión. En los parques ecoindustriales las empresas cooperan para usar de manera eficiente agua, energía y materias primas. Los residuos de una empresa se convierten en insumos para otra, reduciendo costos y emisiones. Así, la sostenibilidad deja de ser solo un compromiso ambiental y se vuelve una fuente de productividad.
La premisa de la que se parte es que ninguna institución puede transformar por sí sola una región. El desarrollo territorial exige cooperación, continuidad y proyectos capaces de pasar del diagnóstico a la ejecución.
Cartagena arranca con una ventaja estratégica, pues cuenta con una base industrial consolidada, conexión portuaria y empresas competitivas. Articulado al Hub Caribe Competitivo y conectado con el Foro Económico Mundial, el Clúster tiene el reto de contribuir a cadenas de valor más sólidas e interconectadas con el Caribe.
Ese sería el verdadero salto industrial: no simplemente producir más, sino lograr que la fortaleza industrial de la ciudad genere más valor alrededor suyo y se traduzca en conocimiento, empresas competitivas y desarrollo integral para Cartagena, Bolívar y el Gran Caribe.
