La Unidad de Restitución de Tierras (URT), a través de su Dirección Territorial Bolívar – Sucre y la Dirección Social, realizó dos encuentros de articulación comunitaria con el propósito de avanzar en la reparación integral de víctimas del conflicto armado.
Previo al desarrollo de estas actividades, la entidad resaltó que apunta al fortalecimiento de una comunicación comunitaria y solidaria, con la convicción de que el trabajo periodístico también puede ser un aporte a la reparación integral de las víctimas que tanto han sufrido por el conflicto en Colombia.
Las jornadas, que reunieron a lideresas sociales y comunidades campesinas, se llevaron a cabo en El Carmen de Bolívar y Sincelejo, respectivamente. En ellas, la transferencia de conocimientos, los testimonios de vida y la participación activa se convirtieron en herramientas para reforzar el tejido social en la región. Lea aquí: Gobernación de Bolívar dota hogares de adultos mayores en ocho municipios

Mujeres víctimas del conflicto fortalecen su liderazgo
La Mesa de Mujer y Restitución tuvo lugar en la Casa Púrpura de El Carmen de Bolívar con la participación de más de 20 lideresas sociales. Allí se socializó el Programa de Acceso Especial para Mujeres (PAEM), que busca superar las desigualdades históricas en el acceso a la tierra y reconocer a las mujeres como sujetos de especial protección constitucional.
“Estamos reunidos con mujeres representantes de comunidades vulneradas, primero para escucharlas y segundo para reconocer su papel dentro del proceso de restitución”, expresó Rafael Morales, director territorial de la URT en Bolívar y Sucre.
El espacio contó con la presencia de entidades como la UARIV, DPS, Gobernación de Bolívar, Secretaría de la Mujer y la Casa Púrpura, en un ejercicio de trabajo conjunto para garantizar derechos.

Ruta campesina se consolida en Sucre
En Sincelejo, la Mesa Campesina reunió a más de 30 participantes de comunidades identificadas como sujetos de especial protección constitucional. El objetivo fue avanzar en la construcción de una ruta campesina que permita superar barreras en las solicitudes de restitución y garantizar una participación más activa en el proceso.
“Espacios como la mesa campesina son muy importantes, ya que permiten sentirme como una semilla que debe transmitir el amor por el campo a las nuevas generaciones”, señaló Jorge Hernández, campesino de Chalán, Sucre. Lea aquí también: Balanza comercial de Bolívar, deficitaria al cierre del primer semestre
Las actividades simbólicas y metodologías participativas facilitaron el diálogo con las comunidades, reafirmando el compromiso de la URT con la dignificación de las mujeres y el campesinado en el marco de la construcción de paz y justicia social.
