Regional


Los docentes de El Salado regresaron a la población

Estos docentes fueron amenazados y dijeron que no volverían hasta tener garantías de seguridad. Ayer el alcalde de El Carmen de Bolívar, junto con la Fuerza Pública, los acompañó al colegio.

LILA LEYVA VILLARREAL - CORRESPONSAL EL UNIVERSAL

11 de febrero de 2020 12:00 AM

Luego de que el pasado viernes el cuerpo de docentes que presta sus servicios en la Institución Educativa Técnica Agropecuaria de El Salado resultara amenazado a través de un mensaje de texto que llegó al celular de una de las profesoras, las autoridades de El Carmen de Bolívar los acompañaron hasta el centro poblado para que reiniciaran sus labores académicas.

Además, sostuvieron una reunión con los padres de familia, para que conocieran la situación.

“No somos caprichosos y no estamos inventando nada. Por lo contrario: estamos comprometidos con la comunidad”, dijo uno de los educadores.

Manifestaron que las amenazas que está recibiendo la familia Velasco ya llegaron a la institución, porque ahí estudian y trabajan dos hermanos de Yirley, quien en diferentes oportunidades ha denunciado amenazas en su contra.

“Hoy nos tocó sacar a la administradora de la tienda escolar, pero después ¿a quién nos va a tocar sacar sin que exista algún tipo de control?”, preguntó una de las docentes.

Ese plantel educativo cuenta con 420 estudiantes, aproximadamente, los cuales son atendidos en seis sedes, que se encuentran en algunas veredas y el corregimiento.

Por su parte, Neida Narváez Ramírez, representante de la comunidad, manifestó que es triste que una situación como esa se esté presentando en una población que aún se recupera de una masacre que los marcó hace unos 20 años.

“No es justo que una guerra psicológica que está dentro de la comunidad nos afecte a todos; y no entendemos por qué se han ensañado con la familia Velasco para que los tengan así, porque llevamos aproximadamente dos años en esta angustia”, añadió la mujer.

“Aquí nadie se imagina lo que nos tocó hacer para lograr tener una planta de docentes, pero tal vez eso es lo que algunos quieren. Hemos dado muchos pasos, pero no podemos permitir que otros nos destruyan”, explicó Narváez.

Otros manifestaron que ya es hora de que las autoridades identifiquen a quienes están desestabilizando la tranquilidad de El Salado, porque uno de los compromisos, cuando decidimos retornar, es la no repetición y con estas amenazas estamos volviendo a vivir en zozobra.

“La tecnología ha avanzado mucho y las autoridades pueden dar con los responsables de la crisis que estamos padeciendo. El Estado nos tiene abandonados y lo que pretendemos es que se sepa la verdad de lo que realmente está sucediendo”, manifestó una de las asistentes.

El alcalde de El Carmen de Bolívar, Carlos Torres Cohen, anunció que brindará la seguridad necesaria para que los docentes puedan llegar a la institución a trabajar los días y las horas establecidas en el calendario escolar.

Torres Cohen aseguró que, de acuerdo con lo manifestado por la comunidad, los agentes desestabilizadores, al parecer, solo son dos personas, porque en ese corregimiento no hay presencia de grupos armados ilegales (guerrilla y paramilitares) y a ellos deben llegar lo más pronto posible.

Agregó que posiblemente hay intereses particulares de algunos que quieren desestabilizar que tienen que ver con la institución y que vinculan a la familia Velasco.

“Vamos a solucionar esos temas, especialmente los que estén relacionados con seguridad; y los profesores deben estar seguros que vamos a dar con los responsables de las amenazas”.

Yuranis Velasco Garrido, administradora de la tienda escolar, contó que dejó la administración de la tienda escolar, porque las amenazas trascendieron hacia los docentes.

“No estoy de acuerdo con que me hayan retirado del colegio, pero respeto sus decisiones. No estoy de acuerdo, porque esos son mensajes de personas mal intencionadas, quienes lo que buscan es generar zozobra a la comunidad. Lo único que veo es un caso de envidia, porque no pudieron entrar primero que yo”, expresó.

En cuanto a las amenazas que recibió su hermano, precisó que ya el menor está presentando problemas psicológicos, se ha encerrado, les pidió a los docentes que se alejaran de él, y se retiró del colegio.

Velasco Garrido agregó que no se irán del corregimiento, porque no tienen las garantías para desplazarse a otro lugar. Por lo contrario, seguirán en el territorio.